Sin la mano de bendición de Dios, nada en absoluto que hacemos nosotros producirá la edificación de la iglesia, debemos trabajar que el Señor mismo nos manda a hacer.
“Pero había entre ellos unos varones de Chipre y de Cirene, los cuales, cuando entraron en Antioquía, hablaron también a los griegos, anunciando el evangelio del Señor Jesús. 21 Y la mano del Señor estaba con ellos, y gran número creyó y se convirtió al Señor. 22 Llegó la noticia de estas cosas a oídos de la iglesia que estaba en Jerusalén; y enviaron a Bernabé que fuese hasta Antioquía. 23 Este, cuando llegó, y vio la gracia de Dios, se regocijó, y exhortó a todos a que con propósito de corazón permaneciesen fieles al Señor. 24 Porque era varón bueno, y lleno del Espíritu Santo y de fe. Y una gran multitud fue agregada al Señor. 25 Después fue Bernabé a Tarso para buscar a Saulo; y hallándole, le trajo a Antioquía. 26 Y se congregaron allí todo un año con la iglesia, y enseñaron a mucha gente; y a los discípulos se les llamó cristianos por primera vez en Antioquía.” (Hechos 11:20-26)
35 ¿No decís vosotros: Aún faltan cuatro meses para que llegue la siega? He aquí os digo: Alzad vuestros ojos y mirad los campos, porque ya están blancos para la siega.
36 Y el que siega recibe salario, y recoge fruto para vida eterna, para que el que siembra goce juntamente con el que siega.
37 Porque en esto es verdadero el dicho: Uno es el que siembra, y otro es el que siega.
38 Yo os he enviado a segar lo que vosotros no labrasteis; otros labraron, y vosotros habéis entrado en sus labores.
Predica de Pastor Jaime Greenwood, 24 de feb., 2013
La realidad del estado de los campos espirituales es otra que lo que piensan los discípulos.
A. Ustedes piensan que no es el tiempo indicado para la siega.
La mentalidad de los discípulos se ve claramente en su falta de preocuparse por las almas en la aldea samaritana. Hay tiempo mañana es un refrán que debemos reservar para nuestro hobby y no la obra del Señor.
B. Yo digo que la cosecha esta lista.
1. Fijar los ojos en la realidad de los campos.
Alzad los ojos y mirad son dos mandatos necesarios para la iglesia del siglo XXI. Es una invitación de meditar en el estado actual de los campos y hacer algo al respecto.
2. Es necesario segar. Los campos están blancos para la siega habla del hecho que ciertos campos se ven blancos de lejos cuando el grano está listo para la siega. Pero en este caso es seguro que hay una referencia a las túnicas blancas de los residentes de la aldea samaritana que ya estuvieron acercándose al pozo de Jacob para conocerle a Jesús.
a. La siega es durante un periodo determinado. Cuando el Señor regresa, no habrá más tiempo para cosechar.
b. La cosecha se echa a perder si no hay labradores. Mateo 9:37 nos invita a orar por más obreros por la gran oportunidad y cosecha que espera el labrador espiritual. Es exactamente lo que el versículo 36 explica cuando hace mención de un salario para los que recogen para vida eterna.
II. La necesidad de obreros en la siega. Vs. 36-38
A.
Hay una recompensa eterna para los obreros. V. 36
La palabra traducida ya en el versículo 35 más bien va con el pensamiento del versículo 36 para mostrar nuevamente una urgencia en la siega. Nuestra tarea tiene consecuencias eternas para las almas perdidas. El que siega puede disfrutar ya de la recompensa de vidas eternamente cambiadas II Cor. 9:9-10; Salmo 112:9.
Los que siembran y los que siegan gocen juntos y cumplen su tarea al mismo tiempo como se profetizaba en Amós 9:13. No existe un periodo predeterminado de separación entre la siembra y la siega. Los dos pueden ocurrir en un periodo relativamente corto como se ve en el ejemplo de Jesús en hablar con la mujer samaritana y ahora la oportunidad de cosechar en las vidas de los ciudadanos de la aldea que se acercaban.
B. Cada obrero es necesario. V. 37 Uno siembra y otro cosecha es un refrán que indica la realidad de que “por regla general, los que siegan almas obtienen el resultado del trabajo de aquellos que les han predicado” (Leon Morris, El Evangelio según Juan Vol. I, p. 325). Necesitamos obreros que siembran dispuestos a trabajar al lado de los que siegan.
C. El trabajo es arduo. V. 38 Jesús termina su discurso con los discípulos con una realidad que cada granjero ya sabe. El trabajo del labrador es arduo. La palabra traducido labor aquí es la misma palabra que se traduce cansancio en el V. 2 cuando describe al Señor. No hay mucho en este mundo, que vale la pena hacer que no es difícil. Jesús señala que los discípulos no están solitos en la obra y disfrutan de los labores de otros. Pero al final de todo es hora de empezar de trabajar. No era solamente “un tiempo de formación” (Morris, p. 326) que ellos pasaban con su Maestro sino también un periodo de servicio en el servicio del Gran Rey.
Hay dos extremos en la vida cristiano que hay que evitar a cualquier precio. Hay el extremo de legalismo que nos lleva a obedecer a la palabra de Dios en cada punto pero sin entregar por completo el corazón. El otro extremo es tomar licencia y argumentar que el pecado se necesita abundar en nuestras vidas para que sobreabunde la gracia de Dios. Estos dos extremos son condenados en la Biblia. En primer lugar el legalismo no agrada al Señor porque eleva el hombre a una posición de ser alabado por seguir fielmente a una lista de reglamentos. Dios es el único que merece la gloria por los logros en nuestras vidas. Y en segundo lugar la licencia no agrada al Señor tampoco porque hemos sido liberados del pecado y el control que tiene en la vida de uno que es inconverso.
1 ¿Qué, pues, diremos? ¿Perseveraremos en el pecado para que la gracia abunde?
2 En ninguna manera. Porque los que hemos muerto al pecado, ¿cómo viviremos aún en él?
3 ¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte?
4 Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva.
5 Porque si fuimos plantados juntamente con él en la semejanza de su muerte, así también lo seremos en la de su resurrección;
6 sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado.
(Romanos 6:1-6)
Pablo argumenta en el pasaje hoy que nuestra nueva vida resulta en una nueva manera de vivir. El va a ilustrar esta verdad con el ejemplo del bautismo. El bautismo es un hecho donde uno se identifica con Cristo en su muerte, sepultura y resurrección. Vamos a descubrir que recibimos todo lo necesario para vivir una vida victoriosa si somos salvos por la gracia mediante Jesucristo.
I. El creyente es liberado de su dependencia en el pecado. Vs. 1-2
1 ¿Qué, pues, diremos? ¿Perseveraremos en el pecado para que la gracia abunde?
2 En ninguna manera. Porque los que hemos muerto al pecado, ¿cómo viviremos aún en él?
La palabra perseverar acá lleva la idea de estar cómodo o en casa, ser huésped en la casa de una persona. Hay un dicho que “después de tres días tanto los pescados como las visitas huelen mal.” Como creyentes no tenemos el derecho de reservar un lugar en nuestras vidas donde el pecado puede tomar residencia y sentirse cómodo.
A. La gracia de Dios no demanda que pequemos. Vs. 1 La gracia de Dios puede superabundar sin que nos dediquemos a vivir en el pecado.
B. El poder del pecado es eliminado de la vida cristiana. Vs. 2 Dios hizo una obra en nuestras vidas de separarnos del poder del pecado. La muerte no significa extinción sino separación. Esto es entonces una cirugía dónde Dios nos separa del pecado y su control en nuestras vidas. No es la eliminación de pecado como Juan nos dice en su primera carta 1:8. En el momento de poner nuestra fe y confianza en el Señor Jesucristo como salvador personal experimentamos la muerte al pecado y la posibilidad de vivir una vida nueva.
II. La naturaleza divina nos es dada y no queremos pecar. Vs.3-4
3 ¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte?
4 Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva.
A. No tenemos que obedecer al pecado. Vs. 3
B. Recibimos la naturaleza divina. Vs. 4 Esto llega a ser la fuente de nuestra vida ética, moral, y espiritual cosa que nos lleva a rechazar el pecado y abrazar a la vida justa.
Un muchacho australiano de 17 años de edad, se encontró en estado grave tras ser mordido por lo que la mayoría de los expertos de reptiles creen que es el serpiente más venenosa del mundo.
Según el Sydney Morning Herald, el niño fue internado en un hospital de la localidad de Kurri Kurri con una picadura de serpiente en su mano izquierda. La serpiente, que fue llevado aún viva al hospital por el amigo del muchacho, fue identificada como un Taipan del interior o serpiente feróz. La serpiente es nativa del oeste de Nueva Gales del Sur, a unos 600 kilómetros de donde el muchacho fue mordido.
Un portavoz del zoológico de Taronga en Sydney dijo al periódico que una gota del veneno de la serpiente «puede matar a 100 hombres adultos y 250.000 ratones». Julie Mendezona, jefe cuidador del zoológico en el Parque Australiano de Reptiles, dijo al diario que las denuncias de las picaduras de Taipan del interior son extremadamente raras, y que ha habido cerca de 100 en toda la historia de Australia. Una mordedura, de manera efectiva «inicia el cierre de la función de los mensajes que van al cerebro, a los órganos vitales, sus pulmones y su corazón e incluso sus músculos», dijo. «Por lo tanto, la parálisis es generalmente lo que sucede con el paciente. Debido a que puede actuar con tanta rapidez, siendo neurotóxica, es lo que hace que sea un animal tan letal. Puede matar a alguien dentro de quizás 45 minutos. Ha habido informes de personas que sufren los efectos de veneno dentro de media hora también. Barry Martin, un cazador veterano de serpientes que fue llamado para identificar el Taipan del interior, dijo al Daily Telegraph que se conoce también como una «serpiente feroz». «Ellos [solía ser] llamado el ‘serpiente de dos pasos’, en manera de que muerde, te da dos pasos y ya estás muerto», dijo.
Mientras la serpiente feroz se considera la serpiente más venenosa del mundo, el hombre se encuentra afectado por la picadura de la serpiente vieja y en peligro de morir a causa de sus efectos. Por supuesto hago referencia al pecado que ha envenenado a toda la raza humana. La única esperanza es un remedio eficaz. Jesucristo quiere ser este remedio.
Juan 3:8-15
8 El viento* sopla de donde quiere, y oyes su sonido; mas ni sabes de dónde viene, ni a dónde va; así es todo aquel que es nacido del Espíritu.
9 Respondió Nicodemo y le dijo: ¿Cómo puede hacerse esto?
10 Respondió Jesús y le dijo: ¿Eres tú maestro de Israel, y no sabes esto?
11 De cierto, de cierto te digo, que lo que sabemos hablamos, y lo que hemos visto, testificamos; y no recibís nuestro testimonio.
12 Si os he dicho cosas terrenales, y no creéis, ¿cómo creeréis si os dijere las celestiales?
13 Nadie subió al cielo, sino el que descendió del cielo; el Hijo del Hombre, que está en el cielo.
14 Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado,
15 para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.
*Juan 3:8 La misma palabra griega significa tanto viento como espíritu.
Predica de Pastor Jaime Greenwood, 16 de diciembre, 2012
I. El espíritu de Dios obra como el viento. Vs. 8-10
En el primer ejemplo terrenal Jesús compara la salvación al nacimiento nuevo. En la segunda ilustración usa la idea del viento.
A. El Espíritu es un viento. (v. 8) En griego la misma palabra se usa para Espíritu y viento. Esto implica que el Espíritu obra de manera libre. I Cor. 12:11
B. Estas verdades se revelan espiritualmente. (v. 9) El estado espiritual de Nicodemo se ve claramente en su respuesta a Jesús. Por la falta de entendimiento de las cosas espirituales Jesús lo reprende por pretender ser un maestro de la ley. Es un hombre natural y no discierne las cosas espirituales. I Cor. 2:14
C. Este ejemplo no es algo nuevo. (v.10) Debería haber entendido estas verdades por lo que enseña Ez. 37.
II. Jesús nos enseña verdades de lo alto. Vs. 12-13
A. Las ilustraciones son simplistas para nuestro entender. (v. 12) Es algo familiar, pero hay verdades más profundas para los que las busquen.
B. Jesús revela desde lo alto las verdades acerca de Dios. (Pr. 30:4, Deut. 30:12; Rom. 10)
III. El remedio perfecto por la picadura del pecado. Vs. 14-15