La Comunicación (Parte 2): Cómo entender comunicación no verbal

Como escoria de plata echada sobre el tiesto son los labios lisonjeros y el corazón malo.  El que odia disimula con sus labios; mas en su interior maquina engaño.  Cuando hablare amigablemente, no le creas; Porque siete abominaciones hay en su corazón.  Aunque su odio se cubra con disimulo, su maldad será descubierta en la congregación. La lengua falsa atormenta al que ha lastimado, y la boca lisonjera hace resbalar. (Proverbios 26:23-26, 28)

Estar consciente de lo que su comunicación no-verbal expresa

Hace varios años, uno de mis hijos me vio sentado quietamente en la sala y me preguntó, “¿Qué te pasa, Papá?” Yo contesté, “Nada, todo está bien.” “¿Estás seguro que nada anda mal?” replicó él. “Sí,” le aseguré. Y después de una conversación breve él se fue. Este ocurrió varias veces, y empecé a preguntarme por qué él pensaba que algo andaba mal. Luego me di cuenta que eso sucedía cuando estaba pensando profundamente. Según yo, no estaba ni molesto ni enojado en esos momentos, sólo estaba considerando muy seriamente algún asunto en mi mente. Sin embargo, todo lo que vio mi hijo era la expresión de mi cara, y para él era indicio de que estaba molesto por algo. Esta experiencia me ayudó a entender la manera en que otros me ven. Si mi expresión facial manifiesta preocupación o enojo o tristeza a mi hijo, probablemente manifestará lo mismo a otros. No quiero ser deshonesto o hipócrita al pretender que todo está bien cuando no es cierto, pero tampoco quiero comunicar congoja ni desagrado cuando estos no son mis sentimientos.

 

Mantente en contacto Contigo Mismo

Para comunicarte efectivamente con otros miembros de tu familia, debés ser honesto acerca de tus pensamientos, deseos y emociones. No es que los debés expresar necesariamente al resto de la familia pero tenés que expresarlos a ti mismo y a Dios, y tal vez a otra persona piadosa que te pueda ayudar para tratar con ellos correctamente (Gal. 6:1-2). Sucede muchas veces que tenemos emociones pecaminosas. Nos rehusamos a reconocer la posibilidad de que nuestros pensamientos, sentimientos, deseos y valores podrían estar mal (Prov. 16:2), puede que lo neguemos, o culpemos a otros, inventamos excusas, tratamos de ocultarlo, o llamamos de otra manera a lo que estamos haciendo. Poner otros nombres a nuestros sentimientos es otra manera de evitar la verdad de que existen. En vez de reconocer que estamos amargados, que tenemos resentimientos, o que estamos enojados, usamos eufemismos como, “Estoy un poco dolorido,” o “Estoy decepcionado,” o “Estoy preocupado”. Para protegernos del enfado, minimizamos lo serio de lo que estamos experimentando. Esto quiere decir que tenés que aprender cómo sustituir sentimientos no bíblicos y profanos con unos bíblicos y que honran a Cristo (Col. 3:5-14).

 

Formas Comunes de Comunicación Silenciosa

Nos comunicamos con los ojos, por la forma en que miramos o dejamos de mirar a otro. También nos comunicamos a través de nuestra manera de vestir. Comunicamos algo según la manera en que nos sentamos o nos paramos. La gente también comunica algo por medio del uso de su tiempo. También comunicamos por la manera en que usamos nuestro dinero. La manera en que reímos, lo que nos hace reír dice mucho de nuestros valores y actitudes. Comunicamos por medio de nuestras orejas, si tenemos voluntad de escuchar a la gente. También comunicamos algo por nuestros brazos y manos.

 

Interpretar las Acciones de Otros con Cuidado

Según I de Corintios 13 El amor busca la mejor interpretación del comportamiento de la otra persona. Mientras que no haya indicios de que es diferente, el amor asume lo mejor en vez de lo peor. El amor no anda en la defensiva. El amor no toma todo a pecho. El amor reconoce que el mismo comportamiento puede tener diferentes significados en circunstancias distintas. Así que, si nos preocupa el mensaje que nos envían las acciones de cierta persona, haríamos bien en ir con esa persona y decirle: “Parecés desalentado, ¿te puedo ayudar en algo?, ¿hay algo que te molesta?”Aclarar las cosas gentilmente pidiendo al otro que te ayude a entender es una técnica provechosa para incrementar la efectividad de la comunicación mímica (no-verbal). Nunca presumes que entendés infaliblemente lo que significa el comportamiento negativo no-verbal de la otra persona. Otros te han malinterpretado, por tanto es posible que tú también los malinterpretés. Que la práctica de aclarar las cosas sea una actividad regular en tu vida familiar.

 

Jacob y Esaú

Las Escrituras ofrecen una ilustración interesante en cuanto a la importancia de aclarar las cosas (Gen. 32:7-20; 33:1-3). Buscá aplicar la honestidad en todo lo que pensás y sentís. Tratá de verte conscientemente como otros tal vez te ven.

Tu Familia, Como Dios la Quiere, Wayne Mack

La Comunicación (Parte 1): Comunicación no verbal

Finalmente, sed todos de un mismo sentir, compasivos, amándoos fraternalmente, misericordiosos, amigables;  no devolviendo mal por mal, ni maldición por maldición, sino por el contrario, bendiciendo, sabiendo que fuisteis llamados para que heredaseis bendición.  Porque:  El que quiere amar la vida y ver días buenos, refrene su lengua de mal, y sus labios no hablen engaño; apártese del mal, y haga el bien; busque la paz, y sígala.   Porque los ojos del Señor están sobre los justos, y sus oídos atentos a sus oraciones; pero el rostro del Señor está contra aquellos que hacen el mal. (1 Pedro 3:8-12)

 

La Comunicación Efectiva; Una Definición

Sin una buena comunicación no podés tener el tipo de matrimonio o familia que Dios quiere que tengas. Por eso vamos a dedicar unas semanas de estudio a una discusión de lo que constituye una comunicación efectiva, y como puede ser desarrollada. Generalmente, “comunicación efectiva” puede ser definida como el proceso de compartir información con otra persona en tal manera que el mensaje del que lo manda sea entendido como él lo propuso. Al menos que él que lo manda y él que lo recibe hayan llegado a un acuerdo común, no se comunicarán efectivamente. En Efesios 4:29 Pablo dice que debemos hablar lo que es bueno para edificación, cosa que indica que cuando nos comunicamos efectivamente, reforzamos y enriquecimos mutuamente nuestras vidas. Esta es la norma que debemos utilizar para evaluar nuestra comunicación matrimonial y familiar.

Comunicación No Verbal

Es importante reconocer que la comunicación es más que palabras; también involucra mandar y recibir correctamente los mensajes no-verbales. Un ejemplo de la comunicación no-verbal se encuentra en Génesis cuando Adán y Eva estaban desnudos y no se avergonzaban (2:25). Más tarde, cuando desobedecieron, su comportamiento no-verbal expresó claramente que algo había cambiado (3:7). Otro ejemplo se encuentra en capítulo 37 de Génesis. La Biblia nos dice que los hijos de Jacob sabían que él amaba más a José que a ellos (v. 3-4). Dudo que Jacob anduviera diciendo: “José es mi hijo favorito.” Fue su comportamiento no-verbal que conllevaba este mensaje, de manera poderosa.

 

Formas Comunes de Comunicación Silenciosa

Nos comunicamos con los ojos, por la forma en que miramos o dejamos de mirar a otro. También nos comunicamos a través de nuestra manera de vestir. Comunicamos algo según la manera en que nos sentamos o nos paramos. La gente también comunica algo por medio del uso de su tiempo. También comunicamos por la manera en que usamos nuestro dinero. La manera en que reímos, lo que nos hace reír dice mucho de nuestros valores y actitudes. Comunicamos por medio de nuestras orejas, si tenemos voluntad de escuchar a la gente. También comunicamos algo por nuestros brazos y manos.

 

El Poder de la Comunicación Silenciosa

La comunicación involucre tanto lo que hacemos como lo que decimos. Inclusive nuestros intentos de evitar la comunicación mandan sus propios tipos de mensajes. La pregunta no es ¿Vamos a comunicar o no?, sino ¿Estamos comunicando efectivamente?

Tu Familia, Como Dios La Quiere, Wayne Mack

Cómo Cultivar las Relaciones Entre Padres e Hijos en la Manera del Olivo

Bienaventurado todo aquel que teme a Jehová,
Que anda en sus caminos.

 Cuando comieres el trabajo de tus manos,
Bienaventurado serás, y te irá bien.

 Tu mujer será como vid que lleva fruto a los lados de tu casa;
Tus hijos como plantas de olivo alrededor de tu mesa.

 He aquí que así será bendecido el hombre
Que teme a Jehová.

 Bendígate Jehová desde Sion,
Y veas el bien de Jerusalén todos los días de tu vida,

 Y veas a los hijos de tus hijos.
Paz sea sobre Israel.

(Salmo 128)

Los Hijos Como Parte del Diseño de Dios

En Génesis, Dios da una enseñanza clara al respecto en Sus instrucciones a Adán y Eva (Gen. 1:28).  En el último libro del Antiguo Testamento, Malaquías desafió la percepción informal que la gente de su día tenía del matrimonio al recordarles que Dios había ordenado el matrimonio.  Además dice que uno de las razones que Dios tuvo para ordenar el matrimonio para criar una descendencia piadosa (Mal. 2:13-16).  La enseñanza del nuevo testamento concuerda con estas declaraciones del Antiguo Testamento. En cierto lugar, Pablo dice que quiere que las viudas jóvenes se casan y tengan hijos (1 Tim. 5:14). En otro lugar, declara que las mujeres jóvenes sean animadas (o ensenadas) amara a sus esposos y sus hijos (Tito 2:4). Esta declaración supone que las mayorías de las mujeres jóvenes se casarán y tendrán hijos.

Razones para Ser Padres

Los que tienen razones que no son bíblicos para no tener hijos, deben ver dónde está la raíz de su problema. Deben identificar y resolver, con honestidad, las razones no bíblicas de su aversión. Deben enfrentar y resolver los asuntos pecaminosos de corazón. Deben buscar el perdón de Cristo y su ayuda para cambiar por dentro. Debe entender y creer la perspectiva que Dios tiene para los hijos.

La Paternidad es un Privilegio

Según la canción de la familia (Sal. 128), la paternidad es un privilegio. Al darte hijos, el Dios todopoderoso te ha dado de las oportunidades mas importantes, emocionantes, gratificantes y desafiantes que jamás podrías tener. Te está llamando para que ayudes a criar a otro ser para Él. Como padre o madre, tenés el reto de hacer que ese ser sea un discípulo fructífero de Jesucristo.

Hijos como Plantas de Olivo

¿Qué quiere decir, exactamente, este cuadro de la planta de olivo? Un autor nos dice que el árbol de olivo era el árbol más importante de Palestina. El Salmista estaba describiendo a los niños en una manera que resalta cuan valiosos y preciosos son ellos.  Jesús sentía igual y sabía que nacían como pecadores y por eso necesitaban ser regenerados y redimidos (Sal. 51:3-5; 58:3), estaba consciente que necesitaban ser cambiados por la gracia de Dios (Ef. 2:1-8), y no tenía ideas ficticias acerca de su perfección ni inocencia (Prov. 22:15).  Cómo Jesús, debés ser realista en reconocer que tus hijos necesitan el perdón de Dios por sus pecados. Necesitan la ayuda de Él para llegar a ser verdaderamente personas valiosas, como plantas de olivo que honran a Dios (Juan 15:1-6).

Plantas, No Ramas

La rama es solamente el parte del árbol. Esto nos lleva al hecho de que debemos respetar la individualidad de nuestros hijos. Dios no tuvo la intención de que fueran copias exactas de nosotros. Permite y acepta que tus hijos tengan ideas distintas a las tuyas. Al ir ellos madurando, podés expandir los límites para que asuman más y más responsabilidad para su propia vida. Al hacer esto, tratás de desarrollar la motivación interna, el dominio propio, la habilidad de pensar, escoger y vivir bíblicamente sin la necesidad de una motivación y un control externo excesivos. Tu meta es ayudar a tu hijo a que sea interdependiente e independiente en Cristo y Su Palabra.

Es Asunto Tuyo

Una enseñanza clave de Salmo 128:3 es que tus hijos deben ser como olivos alrededor de tu mesa. Ante Dios vos, (no el estado, ni la escuela, ni la iglesia), sos responsable de proveer para tus hijos (1 Tim. 5:8). Vos tenés que criarlos para Dios (Ef. 6:4). Nutrirlos o criarlos incluye sus necesidades físicas, mentales, sociales, emocionales y espirituales. Todo de esto presupone que vas a invertir una cantidad considerable con tus hijos.  Después de todo, el hecho de que están alrededor de tu mesa, implica que vos también vas a estar allí.

Tu Familia, Como Dios la Quiere, por Dr. Wayne Mack

Esposo y Padre al Máximo

Salmo 128:1-4

Bienaventurado todo aquel que teme a Jehová,
Que anda en sus caminos.

Cuando comieres el trabajo de tus manos,
Bienaventurado serás, y te irá bien.

Tu mujer será como vid que lleva fruto a los lados de tu casa;
Tus hijos como plantas de olivo alrededor de tu mesa.

He aquí que así será bendecido el hombre
Que teme a Jehová.

Hoy, vamos a examinar la perspectiva de Dios, que nos muestra el factor más importante para llegar a ser un verdadero esposo y padre. Dios ve este factor como la clave para convertir a un hombre en una bendición poderosa para su familia.

¿Cuál es el factor clave?

Salmo 128:1-4 lo describe así: “Bienaventurado todo aquel que teme a Jehová…” Este salmo indica que para ser el tipo de esposo y padre que Dios quiere que seas, debés ser un hombre que teme a Dios (v.1, 4). Un temor apropiado de Dios te va a convertir en una bendición extraordinaria para tu esposa y tus hijos.

Un temor de Dios sano y prudente te hará un hombre piadoso con un sentido más amplio:

1) de la presencia de Dios,

2) de la majestad incomparable de Dios,

3) de la gracia y misericordia abundante de Dios,

4) de la lealtad de Dios,

5) de la dependencia en Dios y tu responsabilidad hacia Él,

6) de tu relación con Dios y la prioridad de esa relación,

7) de la perfección suprema de Dios que cambiará la dirección de tu vida en todo aspecto.

Vas a ser un hombre que camina con Dios en comunión íntima. Llegarás a ser el hombre bendito (feliz) del Salmo 128. Construir una familia como Dios quiere no quedará como “el sueño imposible”, sino que será una realidad.

I. Lo que NO es el temor de Dios – No es miedo (Ej. – Mat. 25, la parábola de los talentos).

II. Lo que es el temor de Dios:

De manera sencilla: el temor de Dios es la respuesta inevitable de un entendimiento creciente y bíblico, una relación con el verdadero y viviente Dios quien ha sido revelado por Jesucristo.

A. Dios te ha dado el espíritu de ser Su hijo y el derecho de llamarlo Padre (Rom. 8:15).

B. Sos un heredero de la gloria de Dios (Rom. 8:17).

C. Estás justificado, reconciliado y salvo de la ira de Dios por medio de Jesús (Rom. 5:9-10; Jer. 32:38-40).

De hecho, ahora tenés toda la razón para gozarte en Dios, temiéndolo en una manera positiva, descrita en el Salmo 128. Estudiá el ejemplo de Moisés en Éxodo 15:1-18 y la vida de Abraham.

III. Como adquirir y mantener el temor de Dios

Esto es posible solo si has nacido de nuevo en Jesucristo. Pedro nos reta a vivir nuestra vida en temor reverente, cuando conocemos que hemos sido redimidos por la sangre preciosa de Cristo. (I Pedro 1:17-19). Esto debe inspirar un gran concepto de Dios por la manera en que nos salvó y una liberación de nuestro antiguo estilo de vida sin temor alguno de Dios.

A. El factor oración

Pablo frecuentemente pide a Dios que se revele (Ef. 1:17; 3:17-19). Estas son oraciones dirigidas a Dios continuamente (El verbo “pido” está en el presente). Si eres un hombre temeroso de Dios, vas a orar porque temes a Dios y no confiás en tu propia prudencia (Prov. 3:5).

“No puedes desarrollar una conciencia de Dios sana y prudente o construir una familia como Dios quiere sin una vida de oración significativa.”

B. Tiempo a solas con Dios

Según Salmo 46, para fomentar una consciencia controlada y penetrante debés “estar quieto y reconocer” que Él es Dios. Esto quiere decir que tomás tiempo de tu marcha frenética de la vida para reflexionar en quién y qué es Dios. Cristo es “el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia” (Heb. 1:3). Toma tiempo constantemente para reflexionar en la persona y la obra de Jesucristo; quién es y qué hizo, qué está haciendo y qué hará.

C. La Biblia, como carta de Dios

La Biblia es básicamente una revelación de quién y qué es Dios, tu relación con Dios será alimentada cuando meditás fielmente en Su Palabra (Juan 5:39). David da testimonio en Salmo 19:7-9 de la Palabra de Dios y como tiene una relación muy íntima con el temor de Dios. Los que van a la Biblia constante y sumisamente para encontrar a Dios no serán defraudados.

Meditaciones en lo que la Biblia dice que le va a ocurrir,

a un hombre que teme a Dios

· Salmo 25:12

· Salmo25:13; 112:3

· Salmo31:19

· Salmo 31:20

· Salmo 103:11-18

· Salmo112:2

· Salmo112:4-5

· Salmo 112:6-8; Proverbios 14:26

· Salmo 112:5; Proverbios 19:23

· Salmo 145:19

· Proverbios 1:7; 9:10

· Proverbios 8:13; 14:26

· Job 2:3

· Malaquías 3:16

· Salmo 147:11

· Salmo 112:3 II Cor. 7:1

· Salmo 128:3

· Salmo 128:1-4

· Apocalipsis 14:7

· Salmo 112:1; Ecl. 12:13

Tu Familia Como Dios La Quiere, Wayne A. Mack