Calendario para el mes de octubre:

Plan para leer la Biblia:
Calendario para el mes de octubre:

Plan para leer la Biblia:
Por lo cual, desechando la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo; porque somos miembros los unos de los otros. (Ef. 4:25)
La importancia y el poder de la comunicación verbal
Como hemos visto en Efesios 4:25: “hablad…cada uno con su prójimo, porque somos miembros los unos de los otros.” 1.) Nos manda hablar. La comunicación es una obligación. 2.) Cada uno de nosotros tiene la orden de hablar. Dios quiere que practiquemos la comunicación efectiva. 3.) Debemos hablar cada uno con su prójimo (vecino, el compañero cristiano, cualquier persona cerca de nosotros, cualquier humano con quien tenemos contacto (Luc. 10:29-37). 4.) Debemos hablar unos con otros porque somos miembros de un cuerpo (Ef. 4:16, 1 Cor. 12:13). Lamentablemente la humanidad nunca ha inventado un instrumento con más poder destructivo que la lengua humana. Pero a la vez esta misma lengua puede ser una fuerza enormemente positiva y constructiva en tu vida familiar.
El Buen Discurso es Veraz
(Ef. 4:25) La veracidad con otros empieza siendo veraz en cuanto a lo que eres. Las Escrituras nos advierten muchas veces del engañarnos a nosotros mismos. Santiago escribe el peligro de ser guiado por ilusiones (Sant. 1:22). Jeremías informa que nuestro corazón es más perverso que todas las cosas (Jer. 17:9). El escritor de Proverbios asevera que nos engañamos a tal grado, que ni tenemos conciencia de lo pecadores que somos (Prov. 16:2). En muchas de sus epístolas, Pablo toca el mismo tema; por ejemplo, a los corintios escribe, “Nadie se engañe a sí mismo” (1 Cor. 3:18), y urge a los romanos no tener un concepto más alto de sí que el que deben tener. (Rom. 12:3).
La Verdad Duele a Veces
Ser honestos con nosotros mismo no siempre es fácil. A veces es humillante, doloroso y aterrador vernos como en verdad somos. Como enfrentar la verdad puede ocasionar dolor, negarse a reconocerla parece ser una vía segura de evitarlo. En realidad eso nos impide que desarrollemos la relación que Dios propuso que tuviéramos con Él y con otras personas. Y estas relaciones pueden ser construidas solamente sobre un cimiento de sinceridad y honestidad. Y no podemos ser honestos con Dios u otros si no tenemos voluntad de hablar la verdad con nosotros mismos.
Andando en la Luz
Varios versículos en 1 de Juan nos ayudan a entender por qué la sinceridad y la honestidad son cruciales para unas relaciones sanas. “Si decimos que tenemos comunión…, y andamos en tinieblas, mentimos, y no practicamos la verdad; pero si andamos en luz, como él (Dios) está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado” (1 Juan 1:6-7).
Dos declaraciones sobre la verdad de este pasaje:
Esconder o disculpar nuestro ser interior, incluyendo nuestros pecados y debilidades, impide que desarrollemos unas relaciones de altura. (1 Juan 1:8, 10) También, imposibilitamos que haya una verdadera comunión. Tengamos que andar en la luz, de tal manera que tengamos una conciencia cabal de nuestros pecados (1 Juan 1:9). Jesús indica que los que no quieren ser descubiertos evitan la luz; pero los que no tienen miedo de que los conozcan tal como son se acercan a la luz (Juan 3:20-21). No pretenden ser lo que no son.
Niveles y Estilos de Comunicación
En cualquier relación creciente, las personas tienen que comunicarse en varios niveles. Existen relaciones familiares profundas, armoniosas e íntimas cuando las personas utilizan diferentes estilos de comunicación. Cada estilo es importante y debe su empleado de proporciones apropiadas por todos los miembros de la familia.
Nivel 1: Frases esenciales para empezar conversaciones“¡Buenos días!” “Hola, ¿cómo estás?”
Nivel 2: Reportar hechos o información. Aunque comunicar los hechos es esencial, las relaciones seguirán siendo superficiales si la conversación nunca llega a ser más profunda que eso.
Nivel 3: Impartir ideas, evaluaciones, juicios o invitar a otros a analizar ciertos eventos o hechos. “En mi opinión…” “Creo que…” Algunas personas pretenden protegerse de la crítica de desacuerdo. Mientras sus opiniones sean mantenidas en secreto, nadie puede decir, “¡Qué ridículo! ¡No veo por qué piensas así! O sea recibir consejo que no quieres escuchar.
Nivel 4: Reconocer apropiadamente y expresar nuestros verdaderos sentimientos (Prov. 26:23-28).
El texto hoy nos habla de Juan el Bautista como enviado por Dios con un propósito especial.
6 Hubo un hombre enviado de Dios, el cual se llamaba Juan.
7 Este vino por testimonio, para que diese testimonio de la luz, a fin de que todos creyesen por él.
8 No era él la luz, sino para que diese testimonio de la luz.
Predica de Pastor Jaime Greenwood, 23 de septiembre, 2012
**AUDIO – MP3**
I. Dios mandó un precursor a la luz. V. 6
Es un poco inesperado que aparezca en esta introducción una mención del nombre de Juan el Bautista, pero aquí está.
A. Fue un hombre enviado por Dios. No es igual a la luz porque la luz siempre ha existido pero este hombre comenzó a existir cuando “vino”, la misma palabra traducida hecho en el versículo 3, a la tierra como mensajero. Mal. 3:1 Necesitamos observar la importancia de la misión de Juan. No fue una misión humana sino divina en su origen. “Dios le dio su misión y su mensaje, tanto sus credenciales y sus instrucciones. Juan realizó ningún milagro, tampoco encontramos que tuvo visiones y revelaciones; pero su vida y doctrina casta y pura, junto con una tendencia directa de ambos de reformar al mundo y avivar al interés del reino de Dios entre los hombres, son indicaciones fuertes de que fue enviado por Dios.” (Mathew Henry)
¿Por qué hay tan poco resultado en cuanto a nuestro evangelismo hoy por hoy? Es porque hay pocos creyentes realmente dispuestos a vivir una vida distinta a la común y corriente.
B. Se llamaba Juan. Este Juan no es el autor del evangelio sino es Juan el Bautista cuyo nombre significa “don de Dios.” Su nacimiento fue anunciado por ángeles y el hecho de su nombramiento trajo sorpresa a los parientes según Lucas 1:59-63
II. Dios aclara cual fue la misión divina. V. 7
A. Juan vino para dar testimonio. El término dar testimonio es de mucha importancia en este Evangelio debido al hecho de que en el Antiguo Testamento se establece la necesidad de múltiples testigos como evidencia de un asunto. Dt. 17:6; Juan 8:17-18 Hasta que Juan el Bautista vino el Redentor no tuvo uno que daba testimonio de Él entre los gentiles. El Padre se había dejado un testimonio de si mismo. Hechos 14:17 Hacía falta uno que daría testimonio del quien vino de Dios.
B. Su ministerio consistía en dar testimonio de la Luz. Su misión fue testificar fielmente de que la luz había venido. “La luz da testimonio de si misma y lleva en sí su propio testimonio, pero a los que se cierren los ojos en contra de la luz es necesario que hayan los que dan testimonio de ella.”(Mathew Henry) “Juan el Bautista fue enviado a beneficio del pueblo para apuntar a Jesús como la Verdad y también expositor del Padre. El pueblo se encuentra tan metida en el pecado y la oscuridad que precisa a alguien decirle qué es la Luz. La meta de Juan fue que todos creyesen en Jesús.”[1] Estuvo la Luz ya entre el pueblo de Israel y nadie lo reconoció. Estuvieron todos cegados a la Luz Juan 1:26 cegados por el dios de este mundo II Cor. 4:4. Su propósito fue convencer al pueblo de su necesidad de creer en Jesucristo como el Salvador del mundo. La oferta es universal aún cuando la aplicación es limitada.
III. Dios define en forma definitiva el lugar de Juan. V. 8
A. Juan no era la luz del mundo. Juan era una luz (una lámpara) Juan 5:35, como todos los creyentes lo son Mateo 5:14 pero no era “la Luz.”[2] Es cierto que Juan era un hombre importante Mateo 11:11, pero él se limitó a ser el mensajero que testificaba de la venida del Mesías tan esperada.
B. Juan sigue siendo uno que daba testimonio de la Luz. Había algunos que vieron el testimonio de Juan el Bautista y no buscaban más allá de su testimonio como por ejemplo en Éfeso. Hechos 19:3-4 El Evangelista habla de forma muy honorable de Juan el Bautista pero distingue entre el que da testimonio y la Luz quien es Jesús. Nos enseña a no tener un concepto exagerado de los mensajeros de evangelio. El propósito de Juan el evangelista y Juan el Bautista es esencialmente lo mismo, de dar testimonio de la Luz. Sigue siendo el principal tarea de cada creyente hoy por hoy. No ganarse para sí mucho dinero o lograr tener un buen nombre, sino dar testimonio de que Jesús es la luz del mundo.
[1]Walvoord, John F. ; Zuck, Roy B. ; Dallas Theological Seminary: The Bible Knowledge Commentary : An Exposition of the Scriptures. Wheaton, IL : Victor Books, 1983-c1985, S. 2:272
[2]Robertson, A.T.: Word Pictures in the New Testament. Oak Harbor : Logos Research Systems, 1997, S. Jn 1:8
Por lo cual, desechando la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo; porque somos miembros los unos de los otros. Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo, ni deis lugar al diablo. El que hurtaba, no hurte más, sino trabaje, haciendo con sus manos lo que es bueno, para que tenga qué compartir con el que padece necesidad. Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes. Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención. (Efesios 4:25-30)
Mantén Abiertos los Circuitos
Hablar y comunicar no son necesariamente la misma cosa. En numerosos ocasiones traté de llamar a alguien pero no pude comunicarme porque los circuitos estaban bloqueados. Algo pasaba en la línea que hizo imposible mi llamada. Si hubiera hablado ante mi teléfono por varias horas, nadie lo habría aprovechado; y el mensaje no llegaría a la persona a quien iba dirigido. Es muy común que en muchas familias los circuitos están bloqueados. Puede ser que a las familias disfuncionales no les falte la verborrea; los mensajes son enviados pero los miembros de la familia no los reciben ni entienden. No están usando las palabras para edificarse, animarse o hacer que los miembros de la familia estén en armonía (Ef. 4:25, 29). Los circuitos de comunicación deben estar libres, abiertos si estas familias van a funcionar bíblicamente.
Dos Categorías de Hablar que Bloquean los Circuitos
Estos son parte de las instrucciones para cómo relacionarnos con los demás a través de una comunicación efectiva.
1. La Mentira – El versículo 25 dice que la mentira bloquea la comunicación en tu familia. La Biblia indica que todos nosotros practicamos la mentira (Salmo 58:3; Jer. 17:9). Todos tenemos un corazón engañoso y descarriado que se ha apartado desde el nacimiento hablando mentiras. Algunos de nosotros somos más engañosos que otros, pero ninguno de nosotros ha sido absolutamente honesto.
a. Mentira Descarada – Las mentiras pueden ser practicadas de muchas maneras. La forma más común es la mentira descarada. Algunos miembros de la familia dicen, “Sí, lo voy a hacer” pero no lo hacen, “No lo hice” cuando sí lo hicieron; “No lo dije de la manera que lo entendiste” cuando esa era su intención. Por miedo Abraham mintió a Faraón sobre su relación con Sara (Gen. 12:10-20). La Biblia demuestra cinco cosas acerca de la mentira 1) es una práctica común. 2) hasta la gente piadosa está tentado a mentir. 3) debemos tomar en serio la amonestación de cuidarnos de la mentira. 4) otros miembros de la familia se dan cuenta de las mentiras. 5) la mentira causa problemas personales y familiares.
b. La Exageración Letal – La exageración es una forma de mentira más sutil, pero igualmente letal. Ocurre cuando inflamamos las cosas fuera de proporción. Las palabras como “siempre”, “nunca”, “nada”, “totalmente”, “absolutamente” y “todo el tiempo” sirven como tarjetas rojas, avisándonos que existe una aseveración exagerada. Raramente es verdad que alguien comete “siempre” cierta ofensa o “nunca” realiza una buena obra en particular. Pero no es una exageración decir que las relaciones familiares son dañadas por tales exageraciones.
c. Falsificación – La falsificación, primo cercano de la exageración, es parte de la familia de la falsedad. Tal vez no existe forma más común de mentir, ya que cambia el orden de los hechos sobre una persona y su comportamiento. La verdad es torcida y distorsionada añadiendo, suprimiendo o presentando con parcialidad los hechos así que el resultado poco tiene de realidad. Como nos advirtió Jesús, hay instancias cuando alguien es maltratado por miembros de su propia familia (Mat. 10:36). Es más, cuando nos lastima otra gente, tendemos a falsificar sus palabras y motivos, causando más disensión en el hogar.
2. Las Palabras Corrompidas – Una segunda categoría de palabras que bloquean circuitos es mencionada en Efesios 4:29. La palabra corrompida, al igual de las falsificaciones, debe ser erradicada de nuestra conversación.
a. La Desviación – Esto ocurre cuando, en el curso de la conversación, ningún asunto es discutido a plenitud. Hay cambio constante de temas sin llegar a ninguna resolución de nada.
b. La Brusquedad Verbal – La brusquedad es una forma de hablar insalubre que hay que hacer a un lado. Las Escrituras nos animan a que seamos expertos en la técnica de la suavidad. Si pronuncias palabras suaves, benignas y respetuosas, la gente se acercará a ti.
c. Palabras de pólvora – Proverbios 18:6 describe a un tipo de discurso insalubre muy serio al que llamo “palabras de pólvora.” Cuando algunas personas “disparan” con su boca, es muy difícil no regresarles el tiroteo verbal, si no físicamente. Su discurso explosivo invita a los azotes, figurativa o literalmente.
d. Discurso Negativo Excesivo – Algunas gentes se quejan constantemente y siempre andan buscando faltas. Pocas veces afirman o hablan de las virtudes positivas en otros. Raras veces reconocen las cosas buenas que pasan en el mundo o en la iglesia o en su familia. Son expertos en el discurso negativo excesivo. El hogar es convertido en un lugar donde los espíritus están quebrantados o abrumados en vez de levantados, donde reina el desánimo en vez de la felicidad – un lugar que la gente quiere y querrá evitar.
¿Quieres edificar tu familia como Dios quiere? Toma en serio estos bloqueadores de circuitos. Por fuera parecen inocentes e inofensivas. Pero no lo son. ¡Son letales!
TU FAMILIA, COMO DIOS LA QUIERE, por Dr. Wayne A. Mack
por Jim Hollandsworth
¿Cómo es el proceso para que uno elija una buena iglesia local? Aparte de una recomendación de un pastor o amigo de confianza, el proceso puede ser desalentador, especialmente en esta era de apostasía y compromiso evangélico. Las iglesias que en una oportunidad se adhirieron a los fundamentos de la fe se han vuelto. Multitudes de ministerios han ido en la dirección del Nuevo evangelismo y carecen de cualquier tipo de postura de separación. Lamentablemente, el nombre Bautista ya no garantiza que una iglesia se adhiere a los distintivos bautistas históricos.
¿Qué criterio debe ser considerado al evaluar una iglesia para la futura membresía? A menudo, la decisión se toma por los buenos programas o literatura profesional o instalaciones hermosas o el predicador refinado. Cristianos bien intencionados a veces eligen una iglesia por la música excepcional, la ubicación o el tamaño. Si bien estos pueden ser cualidades loables, no deben ser la única base para la selección de una iglesia.
La siguiente lista de control proporciona un medio para la evaluación de las iglesias locales. La lista no es exhaustiva, sino representativa. Referencias bíblicas no son proporcionadas debido a las limitaciones del espacio. Sin embargo, cada pregunta tiene una base bíblica, y el lector es animado a utilizar la lista de control como herramienta de estudio bíblico ya sea personal o en grupo. Una respuesta negativa a cualquiera de las preguntas podría ser una indicación de que esa iglesia no adopta una postura bíblica adecuada.
Si la iglesia no cree y enseña las grandes doctrinas de la Biblia, no es una iglesia bíblica y, por lo tanto, no debe ser contemplado por el creyente, aún cuando el ministerio es aparentemente dinámico y creciente.
¿Cree y enseña la iglesia…
La separación de la apostasía, el ecumenismo y la vida mundanal es una cuestión de obediencia a la Palabra. La historia demuestra que las iglesias que son desobedientes al Señor en esa área con el tiempo se convierten en apóstatas sí mismas, a menudo en solo un par de generaciones.
¿Cree y enseña la iglesia…
A lo largo de la historia, muchos grandes hombres dieron sus vidas en defensa de las convicciones bíblicas respecto al gobierno y la estructura de la iglesia, la observación de las ordenanzas, el lugar del creyente y la relación entre la iglesia y el estado. Pero sólo porque una iglesia toma el nombre Bautista no necesariamente significa que mantiene estas convicciones.
¿Cree y enseña la iglesia…
El ministerio es la aplicación práctica de la verdad teológica. Es la realización de los mandatos y los principios de las Escrituras. La filosofía del ministerio de la iglesia será evidente en sus prácticas.
Evangelización
¿Cree y enseña la iglesia …
Edificación
¿Cree y enseña la iglesia …
Cada iglesia tiene una personalidad, que en gran medida es una extensión de la personalidad individual, los talentos, los dones, los objetivos, el nivel de madurez espiritual y las experiencias de vida del pastor. Suponiendo que el pastor es un hombre de Dios y la iglesia está calificada bíblicamente, no hay preguntas correctas o incorrectas para preguntar acerca de la personalidad. Esta área es en gran medida una cuestión de gusto y preferencia. Sin embargo, en esta área, así como cada uno de las mencionadas anteriormente, los creyentes deben determinar en oración dónde Dios quiere que ellos se unan para un servicio efectivo.
http://www.proclaimanddefend.org/2012/09/13/a-checklist-for-choosing-a-good-local-church/
Para ver lo que esta iglesia cree, fijate en nuestra declaración doctrinal.
3 Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.
4 En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres.
5 La luz en las tinieblas resplandece, y las tinieblas no prevalecieron contra ella.
Juan continúa con su introducción de la persona de Jesucristo el Verbo en los versículos 3-5 cuando nos habla de su relación a la creación. El Verbo no es un ser creado sino Dios mismo. El Verbo no solamente estuvo presente en la creación del mundo sino participó activamente en ella. Este argumento nos va a preparar el camino para poder entender un poquito del por qué vino el Verbo a la tierra en forma humana. Juan considera unos atributos del Verbo en estos 3 versículos que tienen que ver con el poder creativo del Hijo de Dios.
I. La relación del Verbo con la creación. V. 3
Juan explica a la creación del universo a través del Verbo.
A. “El Padre creó, pero lo hizo ‘por medio’ del Verbo.”[1]
La frase “todas las cosas” nos indica una totalidad de las cosas en forma individualizada. La palabra traducida “por” significa “por medio.” Es a través de Jesucristo que el universo llegó a existir (He. 1:1-3). Dios el Padre es la fuente de la creación mientras el Verbo Jesucristo es el agente de la creación (I Cor. 8:6).
B. “El mundo existe porque Dios mismo ha actuado por medio de su Palabra.”[2]
Los griegos y filósofos antiguos llegaron a la conclusión de que la materia era algo inherente malo. Pero Juan utiliza una formula en este versículo para aclarar que Dios no solo estuvo presente y activo en la creación sino que ninguna sola cosa creada existe aparte del Dios creador.
II. La creación de la vida por el Verbo. V. 4
El poder que cree y sostiene la vida es el Verbo.
A. No hay vida sin el Verbo.
El concepto de la vida aquí es una referencia amplia. El término vida aparece 36 veces en este evangelio y en la mayoría de los casos es una referencia a la vida eterna. Pero en este texto la referencia es a la creación que llega a tener vida a través del poder creativo del Dios todopoderoso. “La única razón por la que hay vida en las cosas que hay sobre la tierra es porque hay vida en el Logos”[3] Jesús vino para darnos vida en abundancia (Juan 10:10) a través de su muerte (Juan 3:16) solo los que vienen a Él tienen vida (Juan 5:40).
B. La vida es también luz.
No es incorrecto decir que la luz es vida. Jesús es la luz del mundo (9:5) y es la vida (11:25). La luz da vida y la vida es luz (Salmo 36:9). Las primeras palabras enunciadas por Dios en las escrituras se encuentran en Génesis 1:3 donde dice “Sea la luz.” Aquí en Juan podemos ver que el Verbo es la fuente de la luz. “Toda la luz que existe, andemos o no en ella, se la debemos a la Palabra, al Verbo.”[4] Jesús es el que trae la vida y lleva la luz.
III. La luz disipa las tinieblas. V. 5
Aquí se trata por primera vez con uno de los temas del evangelio, la lucha entre las tinieblas y la luz.
A. Brilla la luz.
La luz jamás deja de brillar. Los hombres estamos destinados a la perdición porque amamos más las tinieblas que la luz (3:19). El propósito de Jesús es que el mundo no ande más en las tinieblas (8:12).
B. La luz brilla a pesar del ataque de las tinieblas.
Jesús es la luz y la vida del mundo cuyo poder sobre las tinieblas se culmina en su sacrificio en la cruz del calvario. En Romanos 1:18-23 tenemos una aplicación de esta lucha entre las tinieblas y la luz que sigue vigente hasta el día de hoy.

«En las muchas palabras no falta pecado;
Mas el que refrena sus labios es prudente.»Proverbios 10:19
El Peligro de Muchas Palabras
Muchas cosas buenas pueden ser destructivas si abusamos de ellas, inclusive la comunicación en el hogar. La Biblia indica que muchas veces las “muchas palabras” pueden ser una práctica destructiva (Prov. 11:22). En Proverbios 17 “muchas palabras” es acusado de destruir las buenas relaciones: “El que la falta divulga, aparta al amigo” (v. 9). La persona de “muchas palabras” puede destruir amistades, estorbar matrimonios, y causar el deterioro de las relaciones entre padres e hijos (Ecl. 3:7). Las múltiples formas de “muchas palabras” incluyen 1. El monopolio donde la interacción verbal con ellos es convertida en un monólogo. 2. El chisme o el compartir ilegítimo de los problemas de la familia (Pr. 26:22). 3. Las palabras defensivas que es una práctica común en las familias de hoy (Pr. 16:2). 4. El habla dominante, el “boca de motor” y el fastidio son algunos otros ejemplos.
Razones para “Muchas Palabras”
1. El orgullo – ¿Por qué algunas personas se habitúan a “muchas palabras”? Una razón es el orgullo. Hablar excesivamente puede reflejar el deseo de ser la luz del proyector del teatro. Fanfarronear, monopolizar conversaciones y chismear son maneras de proyectarse uno mismo. Cuando uno escucha a otro con atención, sin interrumpirla ni dejar vagar su mente está manifestando respeto hacia la otra persona. Escuchar requiere, a veces, humildad porque la luz está en la otra persona. Por otro lado, cuando una persona domina la conversación es como si dijera: “Merezco que todos se enfoquen en mí. Soy el único que tiene algo que vale la pena decir.”
2. El egoísmo – Donde hay orgullo también existe el egoísmo. Una persona de “muchas palabras” puede ser experta en maniobrar todas las conversaciones de su familia a fin de que encuadren con su agenda. Aunque pretende tener interés en las opiniones o perspectivas de su esposa o sus hijos, en la práctica o apaga lo que ellos dicen o los escucha a un lado como si carecieran de valor (Pr. 18:2).
3. El temor al silencio – Algunas personas piensan que el silencio es malo, así que las conversaciones con pausas los torna ansiosas. Sienten que tienen la responsabilidad de mantener activa la conversación; y si no lo hacen, la gente van a pensar que son tontas (Pr. 16:27).
4. La soledad – Las personas solas se conviertan frecuentemente en gente de “muchas palabras.” Desean que algunos se convirtiera en su amigo, y no sabe cómo cerrar el espacio entre ellos y vencer su soledad. Tratan de resolver este problema con palabras, hablando todo el tiempo.
5. El hábito, o costumbre, asado – Personas de “muchas palabras” son frecuentemente producto de su pasado.
6. No Escuchar – No tener deseos de escuchar puede precipitar que haya “muchas palabras.”
7. Deseo de Controlar Temas – El hablar excesivo puede ser un instrumento de control.
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Sugerencias para vencer “muchas palabras”
El evangelio de Juan existe para hacernos conocer al que solamente se nombra por los cuentos del antiguo testamento. El Dios que se nombra desde el primer versículo de la Biblia ahora se puede conocer personalmente por el testimonio de sus discípulos.
Juan 1:1-2
1 En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.
2 Este era en el principio con Dios.
“Los cuatro Evangelios comienzan colocando a Jesús dentro de un marco histórico, pero el Evangelio de Juan es único en la forma en que se abre. El libro de Mateo comienza con la genealogía de Jesús, que lo conecta con David y Abraham. Marcos comienza con la predicación de Juan el Bautista. Lucas tiene una dedicatoria de su obra a Teófilo y sigue con una predicción acerca del nacimiento de Juan el Bautista. Pero Juan comienza con un prólogo teológico. Es casi como si John había dicho: ‘Quiero que consideran a Jesús, sus enseñanzas y obras. Pero usted no va a entender las buenas nuevas de Jesús en su sentido más pleno a menos que lo ven desde este punto de vista. Jesús es Dios manifestado en la carne, y Sus palabras y acciones son las del Dios-Hombre.’»[1]
“Es bastante probable que uno de los objetivos de Juan fuera combatir las falsas enseñanzas de tipo doceta. Los docetas sostenían que Cristo no se había encarnado, es decir, tenía apariencia humana, pero no lo era.”[2]


El Valor de Las Palabras
“Siempre que deseo platicar con mi esposa de algo que me ayudaría a conocerla mejor, cierre la boca y rehúsa hablar. Ella se cierre a todo.” “Mi esposa muy pocas veces inicia una conversación. Si yo no empezara casi todas las conversaciones, mi casa sería como una morgue.” “Mi esposo tiene una sola palabra en su vocabulario. No, en realidad tiene dos: una es ‘Sí’ y la otra es ‘No’”. “Me casé con un diario con piernas.” “Hacer que nuestro hijo hable es como sacar sangre a las piedras.”
Muchos pastores han escuchado que la gente se expresa con dolor de que su comunicación ha sido rota de alguna de esas maneras. Multitudes de hombres y mujeres anhelan comunicarse más con otros miembros de la familia, pero un patrón dominante de poca o nula conversación entre ellos los mantiene a distancia.
Dios nos enseña a comunicarnos verbalmente, y espera que así lo hagamos. Sigue una lista de algunos de los muchos versículos que nos animan a usar el regalo del habla, y nos advierte en contra del “hablar poco.”
Manantial [fuente de agua pura] de vida es la boca del justo… (Proverbios 10:11)
Los labios del justo apacientan [cuidar] a muchos… (Proverbios 10:21)
La boca del justo producirá sabiduría [aplicación del conocimiento]… (Proverbios 10:31)
Hablando entre vosotros [de las cosas del Señor]… (Efesios 5:19)
Alentaos [exhortar y instruir] los unos a los otros con estas palabras (I Tes. 4:18)
Déficit de Palabras
Tal vez la manifestación más común de “una persona de pocas palabras” es simplemente, una falta de palabras. La gente a menudo confiesa que su familia pasa días sin pronunciar una palabra. Cuando existen patrones malos, la relación queda en un nivel muy superficial y llega a ser aburrida.
Hay muchas razones para pocas palabras. Una pregunta compleja para muchos es, ¿Cómo se establece en el hogar? Hay seis causas o fuentes comunes para las personas de “pocas palabras.”
1. La fatiga – El mucho esfuerzo gastado en comenzar una conversación con alguien de “pocas palabras” es cansadora.
2. La venganza egoísta – El egoísmo, y un deseo de castigar son raíces poderosas de “pocas palabras.”
3. Un complejo de inferioridad – Tiene miedo de que si abre la boca, va a parecer tonto.
4. El miedo – No se sabe si puede hablar libremente.
5. Las costumbres – Algunas personas aprenden a ser de “pocas palabras.”
6. Estar ocupado – Hablaría más si tuviera tiempo.
Como Vencer a “Pocas Palabras”
Las Escrituras ofrecen una solución perfecto en cuanto a la importancia de hablar y comunicarse (Efesios 4:25). Uno debe ser correcto en lo que dice.
1. Habla en vos alta. – Es un verbo en el imperativo, quedarse callado es injusto.
2. Habla la verdad. – Una mentira nunca es justo, no decir toda la verdad es injusto.
3. Habla la verdad en amor. vs.15 – Es importante la manera en que uno se comunica.
¿Qué es la motivación? El diccionario define la motivación como «aquello que da sentido y dirección a la conducta». Según esta definición, estamos buscando algo que nos lleve a hacer el ejercicio, algo que nos pone en movimiento. ¿De dónde viene ese ‘algo’? Para algunas personas, como los atletas, puede venir del deseo de competir y ganar. Para otros, puede provenir de un deseo de estar sano o vivir más tiempo para sus hijos. Para la mayoría, la pérdida de peso es a menudo el objetivo. Pero, ¿eso es suficiente para motivarnos? A juzgar por los problemas de la obesidad, sería un no.
El problema de la motivación es que muchos de nosotros creemos que es algo que nos vendrá si esperamos lo suficiente…que algún día vamos a despertar y finalmente desear hacer el ejercicio. En lugar de creer en esa fantasía, tal vez todo iría mejor al darnos cuenta de que la motivación es algo que creamos, no algo que esperamos.
En el mundo de la motivación personal muchas veces encontramos la fuerza necesaria para poder lograr nuestras metas. Pero ¿qué de nuestra motivación para vivir la vida cristiana con éxito? Lamentablemente nuestra carne es muy propensa a mantenernos en la misma posición espiritual durante mucho tiempo. En vez de seguir creciendo nos encontramos estancados a menudo.
[youtube http://youtu.be/mFWVfqHELHQ]
12 Por tanto, amados míos, como siempre habéis obedecido, no como en mi presencia solamente, sino mucho más ahora en mi ausencia, ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor,
13 porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad.
14 Haced todo sin murmuraciones y contiendas,
15 para que seáis irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin mancha en medio de una generación maligna y perversa, en medio de la cual resplandecéis como luminares en el mundo;
16 asidos de la palabra de vida, para que en el día de Cristo yo pueda gloriarme de que no he corrido en vano, ni en vano he trabajado.
17 Y aunque sea derramado en libación sobre el sacrificio y servicio de vuestra fe, me gozo y regocijo con todos vosotros.
18 Y asimismo gozaos y regocijaos también vosotros conmigo.
Pablo escribe esta porción de su carta a los Filipenses para animarlos a implementar un plan que incluye metas bíblicas para su crecimiento espiritual. Pablo enseña que a diferencia de la motivación de realizar un ejercicio corporal, no estamos solitos para crear nuestra motivación personalmente, sino Dios nos acompaña durante todo el proceso y con el comienzo. Así que, es de esperar encontrar a todos los creyentes activamente en búsqueda de nuevos niveles de santificación.
I. El creyente está exhortado constantemente a crecer en los asuntos que pertenecen a su salvación v. 12-13
A. Ser obediente a los mandatos cristianos. V. 12a
Esta palabra traducida obediencia es algo que ocurrió en el pasado y sigue vigente en el presente. El término expresa la postura de un hombre en relación a los poderes morales o religiosos dominantes, sea en un buen o mal sentido: Ro. 6:16[1] Como un término para la actividad religiosa debe siempre ser contemplado dentro de la esfera de una religión que recibe la divina Palabra por el escuchar y después se convierte en una acción[2] Pablo dice que no solo puede ser el anhelo del creyente obedecer en la presencia de sus líderes cristianos sino en todo momento. No solamente motivado desde el lado de afuera, sino una motivación interna producida como resultado de la regeneración.
No somos obedientes porque si no vamos al infierno. Somos obedientes porque hemos sido rescatados del infierno y llamados a andar en una nueva vida.
B. Activamente participar en procurar la santificación. V. 12b
La palabra griega traducida ocupaos significa trabajar hasta lograr el fin deseado. Algunas religiones sacan este versículo de su contexto para decir que el ser humano tiene un papel importante en terminar su salvación una vez comenzada por la fe en Cristo. Pero a la luz de los pasajes como por ejemplo Ef. 2:8-9 y Rom. 3:21-24 llegamos a la conclusión que esto es totalmente imposible. Más bien hace referencia a la responsabilidad de cada creyente de ser obediente a participar en la santificación. 3:13-14
La actitud correcta involucra tanto un temor de Dios saludable que implica evitar ofender a Dios y un temblor del mismo, término que se utiliza para describir la ansiedad de quien desconfía completamente en su capacidad para cumplir con todos los requisitos necesarios, pero religiosamente hace todo lo posible por cumplir con su deber.[3]
¿Hace cuanto que estás preocupado por si cumplís la voluntad de Dios con tu vida?
C. Realizar que Dios es quien produce todas las buenas obras V. 13
Nuestra participación en nuestra santificación siempre viene acompañada por Dios y Su poder. Las palabras produce y hacer provienen del mismo verbo que se traduce literalmente “energía.” La producción de nuestro obrar es posible por nuestro Dios quien nos da el deseo y la fuerza para poder cumplir la buena voluntad de Dios. Tenemos a nuestro alcance todos los recursos para obtener la victoria en la vida cristiana si estamos dispuestos a participar en el plan de Dios. Dios es quien nos ha modelado a la salvación, para la gloria del cuerpo celestial: 2 Cor. 5:5.[4] No podemos culpar a Dios cuando faltamos ganas de hacer la voluntad de Dios. Si descuidamos la lectura de la Palabra de Dios no vamos a tener contacto con nuestro Dios y así faltamos ganas de andar en temor y temblor.

II. El creyente tiene un propósito para lograr. Vs. 14-16a; Mateo 5:16
A. Vivir una vida sin rechazar la voluntad de Dios. V. 14
Es tanto un rechazo de la voluntad de Dios como las circunstancias de nuestras vidas y un cuestionamiento de los propósitos de Dios en nuestras vidas. Murmurar significa hablar en voz baja quejándonos. Contiendas son cuestionamientos o críticas de la bondad y plan de Dios.
B. Vivir una vida en contraste con el mundo. Vs. 15-16a
Hay varias razones por las cuales los creyentes deben mantener la actitud correcta en medio de las circunstancias de la vida. Los inconversos se quejan y culpan a otros mientras los creyentes se gozan en el Señor. La sociedad es “torcida” =maligna y perversa pero el creyente debe ser irreprensible y sin mancha. Esto es llevar una vida libre de crítica en cuanto al pecado y maldad. El mundo es oscuro mientras el creyente brilla como una luz, demostrando un carácter plenamente cristiano. El mundo ofrece desilusión mientras el creyente “asido de la palabra de vida,” resplandece lo que es vivir la Palabra de Dios. Todo esto permite al creyente no solo vivir una vida gozosa sino también le permite ser un testigo de las verdades bíblicas.
III. El creyente recibe una promesa para creer. Vs. 16b-18
“¿Qué es esa promesa? Que el gozo viene de la sumisión.”[5]
A. Seremos gozosos en gloria si logramos la meta. V. 16b
B. Somos gozosos en la actualidad cuando nos rendimos en sacrificio. V. 17-18
[1] Kittel, Gerhard (Hrsg.) ; Bromiley, Geoffrey William (Hrsg.) ; Friedrich, Gerhard (Hrsg.): Theological Dictionary of the New Testament. Grand Rapids, MI : Eerdmans, 1964-c1976, S. 1:223-224
[2] Ibid
[3]Strong, James: The Exhaustive Concordance of the Bible. electronic ed. Ontario : Woodside Bible Fellowship., 1996, S. G5156
[4] Kittel, Gerhard (Hrsg.) ; Bromiley, Geoffrey William (Hrsg.) ; Friedrich, Gerhard (Hrsg.): Theological Dictionary of the New Testament. Grand Rapids, MI : Eerdmans, 1964-c1976, S. 3:635
[5]Wiersbe, Warren W.: The Bible Exposition Commentary. Wheaton, Ill. : Victor Books, 1996, c1989, S. Php 2:16