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Las Características de un Verdadero Testigo


Juan 1:19-28

19 Este es el testimonio de Juan, cuando los judíos enviaron de Jerusalén sacerdotes y levitas para que le preguntasen: ¿Tú, quién eres?

20 Confesó, y no negó, sino confesó: Yo no soy el Cristo.

21 Y le preguntaron: ¿Qué pues? ¿Eres tú Elías? Dijo: No soy. ¿Eres tú el profeta? Y respondió: No.

22 Le dijeron: ¿Pues quién eres? para que demos respuesta a los que nos enviaron. ¿Qué dices de ti mismo?

23 Dijo: Yo soy la voz de uno que clama en el desierto: Enderezad el camino del Señor, como dijo el profeta Isaías.

24 Y los que habían sido enviados eran de los fariseos.

25 Y le preguntaron, y le dijeron: ¿Por qué, pues, bautizas, si tú no eres el Cristo, ni Elías, ni el profeta?

26 Juan les respondió diciendo: Yo bautizo con agua; mas en medio de vosotros está uno a quien vosotros no conocéis.

27 Este es el que viene después de mí, el que es antes de mí, del cual yo no soy digno de desatar la correa del calzado.

28 Estas cosas sucedieron en Betábara, al otro lado del Jordán, donde Juan estaba bautizando.

Predica de Pastor Jaime Greenwood, 21 de octubre, 2012

ESCUCHAR AUDIO – MP3

I. Los cristianos representamos a nuestro Cristo. Vs. 19-21  Viene una representación oficial de sacerdotes y levitas para interrogarle a Juan el Bautista. En vez de ser un estorbo a su ministerio en el desierto, Juan va a aprovechar de esta oportunidad única de representar a su Cristo.

A. El testimonio de un cristiano fiel producirá investigaciones. V. 19  La expresión “los judíos” se describe a la hostilidad de los líderes religiosos hacia Jesús. El ministerio de Juan el Bautista produjo interés en el pueblo y perturbación entre los líderes religiosos tanto que mandaron unos investigadores a preguntarle a Juan quien era. La pregunta es tonta porque ya saben que es el hijo de un levita sacerdote. Pero quieren saber si se llama a sí mismo el Mesías prometido.  Nuestro testimonio debe producir como resultado los que investigan nuestras afirmaciones.

B. Los cristianos no somos igual a nuestro Mesías. V. 20   La construcción en el griego nos da la sensación de que Juan el Bautista negó al máximo que él era el Cristo. Usa el pronombre enfático “yo” para rechazar la idea. La palabra Cristo quiere decir el Mesías en Hebreo, cosa que significa el ungido. A pesar de que representamos a Cristo y el mundo nos llama cristianos, o literalmente “pequeños cristos”, no significa que tenemos el derecho de usurpar el lugar de nuestro Salvador (Juan 3:28-30).

C. El cristiano tiene que combatir los conceptos equivocadas de su Mesías. V. 21  La pregunta anterior nos indica que “cada uno tenía una idea preconcebida del Mesías” (Abbot, Peabody y Lightfoot The Fourth Gospel p. 152). Ahora persisten en su cuestionamiento y van a la segunda opción que, en sus mentes, es el precursor al Mesías y este es el personaje Elías (Mal. 4:5). “Se creía que quería decir que Elías precedería al Mesías” (Leon Morris El Evangelio Según Juan I p. 170). Ahora, Jesús afirma en Juan 11:14 de que Juan es Elías. Pero no es el personaje que se habían visto en el monte de la transfiguración sino tiene el espíritu de Elías (Lucas1:17; Mateo 11:14). El profeta es una referencia a Deut. 18:15-18 pero esta es una referencia a Jesús mismo (Hechos 3:22-23; 7:37). Juan responde en forma cortante porque “lo que Juan piense de sí mismo no tiene importancia” (Morris p. 171). Sus ideas equivocadas no tienen nada que ver con la realidad. Damos testimonio de Aquel verdadero Mesías.

II. Los cristianos testificamos bajo la autoridad de nuestro llamado. Vs. 22-23  Los religiosos buscaban una respuesta al fenómeno que era Juan.

A. Los líderes religiosos cuestionan la autoridad de los cristianos de proclamar. V. 22  No buscaban una respuesta a por qué bautizaba sino bajo qué autoridad lo hizo. No les interesaban los resultados de que el pueblo se arrepentía sino cómo fue que ellos no fueron involucrados y consultados para llevar a cabo este ministerio.

B. El verdadero cristiano proclama la necesidad de arrepentimiento. V. 23  La respuesta de Juan incluye las palabras de Isaías 40:3 para describirse a sí mismo. Él es “la voz de uno que clama” mientras el Mesías es “El Verbo.” “Enderezad camino a nuestro Dios” “es un llamamiento a estar preparados, porque la venida del Mesías se acerca. El símbolo que se usa es el de preparar un camino despejándolo de todos los posibles obstáculos (Morris p.173). Todos deben prepararse para la venida del Señor y “la voz” lo proclamaba fuertemente. Nosotros también proclamamos el mensaje de arrepentimiento y fe en Jesucristo el Mesías.

III. Los cristianos nos vemos obligados exponer a la vista a Cristo. Vs. 24-28  Juan ahora se apunta en declarar al Mesías como alguien ya entre el pueblo y así exponerlo.

A. Aún cuando solo somos representantes imperfectos de nuestro Salvador. V. 24-25  Ahora los más religiosos de entre el pueblo judío vuelven a cuestionar la autoridad de Juan de bautizar. El bautismo era una costumbre entre los judíos que se usaba para incorporar a un prosélito gentil en el pueblo judío como símbolo de su purificación de la contaminación del mundo. Pero Juan insiste que los judíos mismos precisan estar lavados y purificados ya siendo el pueblo de Dios.

B. Declaramos que está cerca de cada uno de nosotros el Salvador. V. 26  

C. Damos honor al que realmente es digno de ser reconocido como el Salvador. V. 27 

D. Nuestro testimonio se escucha mejor lo más lejos nos encontramos de la sociedad. V. 28  Estamos en el mundo (Juan 17:11) pero no somos del mundo (Juan 17:16).

¿Por qué pelean las familias? (Parte 1)

“Si es posible, en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres.” (Ro. 12:18)

“Así que, sigamos lo que contribuye a la paz y a la mutua edificación.” (Ro. 14:19)

“Recibid al débil en la fe, pero no para contender sobre opiniones.” (Ro. 14:1)

 

Desafortunadamente los conflictos entre la gente es algo muy común hoy en día. Vemos a cristianos morderse y consumirse unos a otros en el hogar y en la iglesia cuando luchan y riñen continuamente. En muchas familias, aún las cristianas, la discordia es algo normal. ¿Qué de vos y tu familia? ¿Batallás algunas veces con otros miembros de tu familia? ¿Has contendido con tu patrón, tus compañeros de trabajo, tus vecinos, tus compañeros en la iglesia? Estoy seguro de que no hay nadie que nunca haya tenido un conflicto con alguien. Algunos tienen más que otros. Si somos honestos admitiremos que sí hemos tenidos conflictos con otros, incluso con los miembros de nuestra familia.

Los Desacuerdos Son Inevitables 

Ocasionalmente me dice la gente: “Tenemos diferencias en casi todo. No podemos ponernos de acuerdo. Ciertamente eso es prueba de que nuestro matrimonio no era la voluntad de Dios.” Mi respuesta es: “Adán y Eva fueron hechos uno para el otro, la pareja perfecta, especialmente por Dios. Aun así se decepcionaron uno del otro. Adán culpó a Eva por haberle dado a comer la fruta prohibida. Eva echó la culpa sobre la serpiente. Inclusive culparon a Dios.

Rebeca e Isaac fueron juntados especialmente por Dios. Dios guió al siervo de Abraham hasta Rebeca para que sea la esposa de Isaac (Gen. 24). Pero el libro de Génesis revela que ellos también tenían sus desacuerdos. Esto no significaba que Dios hubiera equivocado. Solo que necesitaban aprender a congeniar.”

Al contrario de los pensamientos de muchos, la diferencia entre un hogar feliz y uno infeliz no es la presencia o ausencia de diferentes puntos de vista. La diferencia básica es que en el primer hogar la gente enfrenta  y resuelve sus conflictos, mientras que en el otro no saben cómo hacerlo.

Varias cartas del Nuevo Testamento contienen peticiones que indican que el tema “solución de conflictos” es de inmensa relevancia. Pablo escriba a los gálatas en Gálatas 5:15, « Pero si os mordéis y os coméis unos a otros, mirad que también no os consumáis unos a otros.» Santiago 3:18-4:2 indica que no es solamente un punto de vista académico; ya que los conflictos eran muy comunes entre la gente a quién Santiago escribió.

«Y el fruto de justicia se siembra en paz para aquellos que hacen la paz.  ¿De dónde vienen las guerras y los pleitos entre vosotros? ¿No es de vuestras pasiones, las cuales combaten en vuestros miembros?  Codiciáis, y no tenéis; matáis y ardéis de envidia, y no podéis alcanzar; combatís y lucháis, pero no tenéis lo que deseáis, porque no pedís.» (Santiago 3:18-4:2)

 

TU FAMILIA, COMO DIOS LA QUIERE, por Dr. Wayne A. Mack

La Singularidad de Cristo

No sé si alguna vez anduviste por la ribera del mar, pero puede ser una experiencia placentera. Lo que uno llega a reconocer si pasa aún un poco de tiempo en la playa es que las olas del mar nunca cesan de aparecer. Termina una ola y ya viene otra para reemplazarla. He estado en la playa cuando hubo mucho viento y las olas eran gigantes. Pero también he estado en la playa cuando apenas había evidencia de las mismas olas. Lo que deseo destacar es que no importa el tamaño de las olas, siempre aparecen una tras otra.

De igual manera la gracia de Dios en la vida del creyente es algo que nunca terminará de aparecer. A veces sentimos fuerte la gracia de Dios en nuestras vidas, y en otras oportunidades es poca evidente. Pero Juan, en su prólogo al evangelio, describe a la gracia de Dios como algo que se experimenta vez tras vez en la vida cristiana. Este prólogo termina con la idea de la singularidad de Jesucristo. Se presentan las ideas de que Juan el Bautista es solamente un testigo del Verbo o no encima del mismo, que la gracia de Dios suple las necesidades de su pueblo y que la ley de Moisés no puede compararse con la verdad que se encuentra en Jesús. La última palabra nos instruye que Jesús revela a Dios el Padre.

Juan 1:15-18
15 Juan dio testimonio de él, y clamó diciendo: Este es de quien yo decía: El que viene después de mí, es antes de mí; porque era primero que yo.

16 Porque de su plenitud tomamos todos, y gracia sobre gracia.

17 Pues la ley por medio de Moisés fue dada, pero la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo.

18 A Dios nadie le vio jamás; el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, él le ha dado a conocer.

Predica de Pastor Jaime Greenwood, 14 de octubre, 2012

AUDIO – MP3

I. Jesús es eternal v. 15

A. Juan el Bautista da testimonio de Jesús.  Vs.6-7 nos habla de que Juan da testimonio para que “todos creyesen por él.” Aquí en el versículo 15 los verbos “dar” y “clamar” están en tiempo presente cosa que nos indica que hasta el día de hoy, su testimonio anuncia la preeminencia de Jesucristo.

B. El testimonio de Juan el Bautista concuerda con el evangelio de Juan.  En la antigüedad, la cosa primera tuvo preeminencia sobre la cosa postrera. Lo que apareció primero en tiempo era más importante que lo que llega después. Juan el Bautista nació unos seis meses antes de Jesús y comenzó su ministerio público antes de Jesús. Pero el testimonio de Juan el Bautista es que Jesús “es antes de mí; porque era primero que yo.” Esto hace obvia referencia al hecho que Jesús es eternal Dios y que su ministerio es más importante. Es exactamente lo que argumenta El apóstol Juan en los primeros 14 versículos del capítulo uno. En otras palabras Juan el Bautista argumenta que a pesar de que apareció en el escenario antes de Jesús, no es superior a Jesús “porque la preexistencia de Jesús implica su prioridad.” (Leon Morris El Evangelio Según Juan vol. I, p.145)

II. Jesús tiene plenitud de gracia y de verdad. Vs. 16-17

A. Jesús es la fuente de todas nuestras bendiciones. V. 16  La palabra plenitud lleva el significado de “la que llena” pero en un sentido concreto como algo que ocurrió en al pasado pero con resultados que continúan. Es el mismo significado del verbo en el v. 12cuando habla de “los que le recibieron.” Es una referencia a lo que disfrutamos a través de nuestra salvación. Pero incluye la gracia de Dios que “continua” y es “inagotable.” “La Gracia no conoce límites ni interrupciones” (Morris p.146).

La idea de “gracia sobre gracia” es bendición tras bendición.

“La Gracia es una aventura. Nadie sabe a dónde puede llevarle la Gracia, que bendición traerá, o qué cambios acarreará. La Gracia supone una experiencia de total dependencia y bendición de Dios” (Morris p.147).

B. Jesús es la fuente de la verdad. V. 17  Para los judíos, la ley de Moisés eran los primeros cinco libros de la Biblia. Pero Juan usa ese término para hacer una comparación entre el judaísmo y el cristianismo. A través de Moisés vino la ley que para los judíos reveló tanto la gracia de Dios y la verdad. Pero Juan atribuye la gracia y verdad a Jesucristo y dice que la ley es opuesta a la gracia y verdad.

Entonces, Moisés no es el primogenitor de la gracia y la verdad pero estos atributos se revelan en la persona de Jesucristo. “Por medio de” nos hace entender que la Revelación es de origen divino.

III. Jesús disfruta una íntima relación con el Padre. V. 18

A. Dios no se conoce aparte de Jesucristo.  Esta no es una referencia a ver físicamente, sino es más bien una referencia a la importancia de la venida de Cristo en revelarnos el Dios invisible.

“Las teofanías del Antiguo Testamento no daban a conocer ni podían dar a conocer a Dios en Su totalidad. Pero Cristo le dio a conocer” (Morris p. 149).

B. Jesús es una revelación de Dios verídica.  “Podemos confiar en que Dios es como Cristo lo dio a conocer” (Morris p.150). Jesús está en el seno del Padre que hace referencia a la proximidad entre el Padre e Hijo. Dice Juan qué es algo que sigue siendo vigente con el tiempo del verbo “Está.” La encarnación no debilitó a Jesús cuando vino a la tierra, sino agregó algo a Su función. No tenemos un pequeño Dios sino un Dios hecho carne.

Tener los Oidos Abiertos

La comunicación es una calle de dos direcciones que requiere que ambos manden y reciban mensajes.  El que escucha es tan importante como el que habla. No podemos sobrestimar la importancia de un buen oyente. Dios es nuestro ejemplo. La Escritura dice de Dios el Padre, “Porque los ojos del Señor están sobre los justos, Y sus oídos atentos a sus oraciones…; Entonces los que temían a Jehová hablaron cada uno a su compañero; y Jehová escuchó y oyó…, He aquí que no se ha acortado la mano de Jehová para salvar, ni se ha agravado su oído para oír;” (1 Ped. 3:12; Mal. 3:16, Is. 59:1). Dios no necesita escucharnos para sacar información o entendernos. Ya lo sabe todo. Con todo, nos escucha pacientemente. Pablo nos exhorta a ser imitadores de Dios (Ef. 5:1). Si el escuchar es importante para Dios, también debe ser importante para nosotros, como sus hijos. ¿Qué implica ser un buen escuchador? Prov. 2:2 nos estimula a usar nuestros oídos y corazón cuando escuchamos. La oreja representa el hombre exterior y el corazón representa el hombre interior. El escuchar bien, según Dios, significa que toda tu persona esté atenta a lo que te dicen. Debemos prestar toda nuestra atención a la gente que nos habla.

Escuchar con la mente

Como vamos a notar más adelante, la Biblia hace una distinción clara entre “oír” y “escuchar.” Según la Escritura, podés oír con tus oídos, pero no escuchar en realidad. Esto ocurre cuando escuchás sólo con el hombre exterior, no con el hombre interior.

Escuchar por medio de las emociones 

Un buen escuchador practica la admonición de Rom. 12:15. Busca sentir o por lo menos entender lo que siente la otra persona. No tendremos un buen cimiento para responder a lo que la otra persona dice hasta que, de algún modo, hayamos empezado a sentir lo que ella está sintiendo. Mientras respondamos sin invertir tiempo y esfuerzo para empatizar, nuestras relaciones y comunicaciones van a ser huecas. La gente va a concluir que ni la entendemos ni nos importa.

El Bien Escuchar Requiere Disciplina y Autocontrol

El bien escuchar no llega de manera natural. En numerosos lugares la Biblia manda: “Haciendo estar atento tu oído…” (Prov. 2:2); “Inclina tu oído y oye…” (Prov. 22:17); “Escucha el consejo…” (Prov. 19:20); “Todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para airarse.” (Sant. 1:19).  Es difícil escuchar de verdad, y muy fácil decir o hacer algo destructivo cuando dejás que las emociones te dominen. Por eso, la admonición de Santiago, acerca del escuchar va acompañada del mandato de ser “pronto para oír, tardo para hablar, tardo para airarse.” Santiago sabía que una vez que has perdido la calma, también perdés tu capacidad de escuchar lo que dice la otra persona. Tus emociones indisciplinadas oscurecerán tu habilidad de recibir e interpretar correctamente las palabras habladas.

 El Bien Escuchar Involucra la Humildad

El mal hábito que tiene mucha gente de hablar sin escuchar viola muchas directrices bíblicas y es un estorbo para las relaciones familiares constructivas. No sólo evidencia insensibilidad, también expresa una forma sutil de egoísmo y orgullo. La humildad está diametralmente opuesta a este tipo de pensamiento y comportamiento. Según la Biblia, se eres sabio y humilde vas a:

  1. Apreciar y escuchar el consejo de otros (Prov. 12:15);
  2. Escuchar respetuosamente lo que otros dicen antes de dar tu opinión en equis asuntos (Prov. 18:2);
  3. Refrenarte de sacar conclusiones o dar tu consejo hasta que hayas escuchado con cuidado (Prov. 18:13);
  4. Reconocer que tu perspectiva de un asunto tal vez esté distorsionada por estar basada en datos insuficientes o influidas por intereses egoístas (Prov. 18:17);
  5. Considerar las perspectivas de otras (Prov. 26:12, 16);
  6. “Sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para airarse.” (San. 1:19).

Escuchar es una manera de servir a los demás. El hablar no requiere de humildad, pero sí requiere mucha humildad para escuchar en verdad.

TU FAMILIA, COMO DIOS LA QUIERE, por Dr. Wayne A. Mack

Dios Envuelto en Carne Humana

«Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad.» (Juan 1:14)

Predica de Pastor Jaime Greenwood, 7 de octubre, 2012

Dios Envuelto en Carne Humana

Jesús representado. V. 14

Esto suele ser “la declaración más concisa” sobre el advenimiento del Logos, Jesucristo. “El Verbo no es un principio, sino un Ser vivo y la fuente de la vida; no es una personificación, sino una Persona, una persona divina. El Verbo es nada menos que Dios.” (Morris)

I. Jesús se hizo carne.  Juan no dice que El Verbo se hizo hombre o que el Verbo tomó forma de cuerpo, sino utiliza el término “carne” para hacer referencia a la naturaleza humana para decir que Jesús el Creador se humanó.

“Esta realidad es sin duda alguna la más profunda e inescrutable en toda la historia porque indica que el infinito se volvió finito, el Eterno se conformó al tiempo, el Invisible se hizo visible y el Sobrenatural se redujo a sí mismo a lo natural. Sin embargo, en la encarnación el Verbo no dejó de ser Dios.” (MacArthur)

Es aparente que Juan combate algunas ideas equivocadas en cuanto a la naturaleza de Jesús. Los que negaban la humanidad de Jesús enseñaron que Jesús tuvo la apariencia de hombre. Pero mientras Jesús se hizo susceptible a las enfermedades de la carne, nunca pecó, sino fue hecho pecado para redimirnos del pecado. II Cor. 5:21

“Fijémonos que ésta es la primera vez que Juan indica que el Verbo y Jesús son la misma persona. Hasta este punto, lo más probable es que el lector pensara que ‘el Verbo’ se refería a un principio cósmico supremo, o algo por el estilo.” (Morris)

II. Jesús habitó entre nosotros.  No solamente se vistió de carne, sino el Verbo Jesús tomó residencia aquí entre nosotros. El creador del universo se humilló según Filipenses 2 y anduvo entre nosotros como uno de nosotros. El significado de este término es literalmente “montar un tabernáculo o campamento” o “vivir en una tienda.” Es evidente “que Juan quiere que pensemos en la presencia de Dios en el tabernáculo pues la gloria estaba asociada con el tabernáculo” en la mente de los judíos. (Morris)  En Éxodo 40:34 la Biblia hace referencia a la gloria de Dios y como esto llenó el tabernáculo tomando residencia entre el pueblo. Desde la creación ha sido el propósito de Dios tener contacto con su creación. En el huerto de Edén Dios anduvo con Adán y Eva. Dios tomó residencia entre Su pueblo en el tabernáculo y después en el templo. Ahora la morada de Dios entre su pueblo es el corazón mismo de las personas salvas. II Cor. 6:16 Esto es un cumplimiento de las promesas de Gen. 9:27 y Zac. 2:10.

III. Vimos su gloria.  Esta es una referencia al hecho que Juan y los discípulos son testigos oculares. Pero la palabra griega significa “contemplar” y contiene a la vez el sentido de asombro o admiración. Juan dice nosotros lo vimos porque no todos están dispuestos o preparados para reconocer su gloria. Para algunos era un hombre cualquier o quizás algún profeta, pero para los discípulos llegó a ser identificado como “El Cristo de Dios.” Lucas 9:20

Su gloria es la Shekiná o la presencia de Dios mismo. Esa palabra se usa para decir que la gloria de Dios habita en un lugar físico, que en el caso de tabernáculo se encontró entre los querubines en el lugar santísimo. Con este término “Juan sugiere que Cristo – como el verbo hecho carne – era la verdadera Shekiná, la verdadera presencia de Dios con los hombres.” (W. Nicholls, Jacob’s Ladder)

IV. La gloria como del unigénito del Padre.  Esta es otra fuerte referencia a la Shekiná de Dios y su gloria resultante. La gloria verdadera se manifestará más adelante en la cruz de Jesús (Juan 12:23-24; 13:31). La repetición de la palabra gloria nos hace entender que es algo bastante real. “La verdadera gloria estaba allí, en medio de ellos, encarnada en la vida terrenal del Verbo. Y podía verse.” (Morris) Agrega aquí el hecho que Jesús es el único hijo de este tipo y que disfruta una relación especial con el Padre.

V. El que está lleno de gracia y verdad es el Verbo.  El testimonio de este hijo es que él mismo expresa la gracia de Dios y es una verdadera representación del Dios creador. La gracia es algo que “causa gozo o encanto” y contiene la idea de algo totalmente inmerecido por parte de él que la recibe. La obvia respuesta es una “actitud de gratitud” de parte de los que participan en la gloria.

Lo que tenemos es una presentación del “concepto de verdad y de la completa fiabilidad de Dios” cosas que “son inseparables.” “La gente que solo se aferra a la gracia tiene un dibujo desequilibrado de la realidad. Dios es el Dios de la Gracia. Pero también es el Dios que exige de su pueblo “la verdad en lo más íntimo” (Sal. 51:6). Sus hijos tienen que practicar la verdad (Juan 3:21).” (Morris)

La Comunicación (Parte 7): Discurso Real

«Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes.» (Efesios 4:29)

Motivos Apropiados para Hablar

El discurso que merece el nombre de “discurso real” incluye ser abierto y honesto mutuamente; pero no es el único componente. El discurso real es como un diamante, tiene muchas facetas, todas partes esenciales.

 Varias palabras en Ef. 4:29 enfatizan que el “discurso real” ocurre cuando las personas tienen motivos apropiados para hablar. Debemos preocuparnos no sólo de lo que decimos, sino también por qué lo decimos. Pablo nos insta a hablar sólo “lo que sea buena para la necesaria edificación.” Según este versículo, cada palabra, no solo algunas sino la mayoría, debe ser con el propósito de edificar. La palabra griega para edificación era usada para describir el trabajo de un carpintero o un albañil, que era motivado por el deseo de edificar, no destruir. Parafraseando a Pablo, creo que dice, “Asegúrate de que nada de lo que pones en este proyecto de edificación sea más importante que las palabras que usas. Con cada palabra que pronuncias, o edificas o destruyes a la persona. Asegúrate de que lo que dices es motivado por un deseo de edificar a otros. Si no es así, no lo digas.”

Pablo dice al fin del versículo que nuestro discurso tenga el fin de “dar gracia a los oyentes.” Demostrar nuestra inteligencia o que caemos bien no debe ser el propósito de nuestro discurso. No debemos hablar para ventilar nuestra frustración, arreglar las cuentas o poner a otro en su lugar. En nuestra conversación con Dios Él nos invita a que hagamos nada “Por contienda o por vanagloria” Fil. 2:3-4 ¡Imagina cómo sería nuestra familia si en todo discurso competitivo, la promoción de uno mismo fuera eliminado! Al decir que debemos hablar palabras que ministran gracia a otros no significa que nunca debemos compartir cosas negativas con otras personas. Lo que indica es que cuando hablemos, debemos estar convencidos de que lo que decimos es beneficioso para la otra persona.

 

La Manera Apropiada de Hablar

Hablar unos con otros en una manera apropiada es otra faceta significativa en el diamante de la comunicación. Las palabras rodeadas de amargura, enojo, ira, gritería, maledicencia y malicia van a causar corto-circuito en la comunicación efectiva (Ef. 4:31). Pero las palabras benignas, misericordiosas y gentiles facilitarán el “discurso real” (Ef. 4:32). 

 

La Verdad Duele a Veces

Ser honestos con nosotros mismo no siempre es fácil.  A veces es humillante, doloroso y aterrador vernos como en verdad somos.  Como enfrentar la verdad puede ocasionar dolor, negarse a reconocerla parece ser una vía segura de evitarlo. En realidad eso nos impide que desarrollemos la relación que Dios propuso que tuviéramos con Él y con otras personas.  Y estas relaciones pueden ser construidas solamente sobre un cimiento de sinceridad y honestidad.  Y no podemos ser honestos con Dios u otros si no tenemos voluntad de hablar la verdad con nosotros mismos.

 

Andando en la Luz

Varios versículos en 1 de Juan nos ayudan a entender por qué la sinceridad y la honestidad son cruciales para unas relaciones sanas.  “Si decimos que tenemos comunión…, y andamos en tinieblas, mentimos, y no practicamos la verdad; pero si andamos en luz, como él (Dios) está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado” (1 Juan 1:6-7). 

Dos declaraciones sobre la verdad de este pasaje:

  1. La verdadera comunión con Dios y otros es imposible para la gente que anda en tinieblas. “Si decimos que tenemos comunión, y andamos en tinieblas, mentimos.”
  2. Juan dice, “Si andamos en luz,…tenemos comunión…”  Andar en la luz es requisito prescrito para la comunión verdadera con Dios y otros.
  3. Al construir sobre esta definición, podemos concluir que andar en la luz significa que debemos ser veraces y abiertos con nosotros y con los demás.   

Esconder o disculpar nuestro ser interior, incluyendo nuestros pecados y debilidades, impide que desarrollemos unas relaciones de altura. (1 Juan 1:8, 10)  También, imposibilitamos que haya una verdadera comunión. Tengamos que andar en la luz, de tal manera que tengamos una conciencia cabal de nuestros pecados (1 Juan 1:9).  Jesús indica que los que no quieren ser descubiertos evitan la luz; pero los que no tienen miedo de que los conozcan tal como son se acercan a la luz (Juan 3:20-21).  No pretenden ser lo que no son.  

TU FAMILIA, COMO DIOS LA QUIERE, por Dr. Wayne A. Mack

La Doctrina de la Salvación

Que Creemos de la Salvación

Creemos que:

  • Las Escrituras enseñan que la salvación de los pecadores es únicamente por gracia.  Efesios 2:8 – Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios;
  • mediante la obra del Hijo de Dios.  1 Corintios 15:3-5 – Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras;  y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras;  y que apareció a Cefas, y después a los doce.
  • Por lo tanto es aparte de nuestras obras, Efesios 2:9 – no por obras, para que nadie se gloríe.
  • y sólo bajo la condición de arrepentimiento y fe en el Señor Jesucristo.  Romanos 10:8-10 – que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación.
  • Creemos que para salvarse, le es preciso al pecador nacer de nuevo, siendo regenerado por el poder del Espíritu Santo; Juan 3:3-6 – Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios. Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer?  Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios.  Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es.
  • y siendo recipiente de una nueva naturaleza.  2 Corintios 5:17 – De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.
  • Creemos que la gran bendición del evangelio asegura a los que creen en Él la justificación por la fe en el Redentor. Gálatas 2:16 – sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino por la fe de Jesucristo,nosotros también hemos creído en Jesucristo, para ser justificados por la fe de Cristo y no por las obras de la ley, por cuanto por las obras de la ley nadie será justificado.
  • Ésta incluye el perdón de pecado, 1 Juan 1:7 – pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado.
  • y la importancia de la justificación divina.  Romanos 3:28 –  Concluimos, pues, que el hombre es justificado por fe sin las obras de la ley.
  • Creemos que habiendo ejercido fe en el Señor Jesucristo, el  creyente es completamente justificado, Hechos 13:39 – y que de todo aquello de que por la ley de Moisés no pudisteis ser justificados, en él es justificado todo aquel que cree.
  • y está en posesión de una salvación que es eternamente segura.  Juan 10:28-29 –  y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano. Mi Padre que me las dio, es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre.

La Vida Eterna

  • 1 Pedro 1:3-5Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su grande misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos, para una herencia incorruptible, incontaminada e inmarcesible, reservada en los cielos para vosotros, que sois guardados por el poder de Dios mediante la fe, para alcanzar la salvación que está preparada para ser manifestada en el tiempo postrero.
  • Romanos 8:31-39 ¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?  El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?  ¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica.  ¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aun, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros.   ¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada? Como está escrito: Por causa de ti somos muertos todo el tiempo; Somos contados como ovejas de matadero.  Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir,  ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.
  • Filipenses 1:6 – estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo;
  • Hebreos 7:25 – por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos.
  • 2 Timoteo 1:12 –  Por lo cual asimismo padezco esto; pero no me avergüenzo, porque yo sé a quién he creído, y estoy seguro que es poderoso para guardar mi depósito para aquel día.
  • 1 Juan 5:13 –  Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna, y para que creáis en el nombre del Hijo de Dios.

La Universalidad de la Propiciación de Cristo

El siguiente día vio Juan a Jesús que venía a él, y dijo: He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.

(Juan 1:29)

En el griego la palabra pecado esté en el singular. Esto es “porque se refiere a la totalidad del pecado del mundo, y no a un número de acciones individuales. La expresión “el pecado del mundo”… La referencia a “el mundo” es otra manera de enfatizar la universalidad de la propiciación de Cristo. Sirve para salvar a todas las personas, sean cuales sean sus necesidades”

(Morris, El Evangelio Según Juan, p. 184-185).

***

Jesús quiere quitarte tus pecados si estás dispuesto a recibirle como su Salvador:

Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; (Juan 1:12)

*

Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. (Juan 3:16)

*

Porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo. (Romanos 10:13)

*

Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido.

Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados.

Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros.

Angustiado él, y afligido, no abrió su boca; como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca.

Por cárcel y por juicio fue quitado; y su generación, ¿quién la contará? Porque fue cortado de la tierra de los vivientes, y por la rebelión de mi pueblo fue herido.

Y se dispuso con los impíos su sepultura, mas con los ricos fue en su muerte; aunque nunca hizo maldad, ni hubo engaño en su boca.

10 Con todo eso, Jehová quiso quebrantarlo, sujetándole a padecimiento. Cuando haya puesto su vida en expiación por el pecado, verá linaje, vivirá por largos días, y la voluntad de Jehová será en su mano prosperada.

11 Verá el fruto de la aflicción de su alma, y quedará satisfecho; por su conocimiento justificará mi siervo justo a muchos, y llevará las iniquidades de ellos.

12 Por tanto, yo le daré parte con los grandes, y con los fuertes repartirá despojos; por cuanto derramó su vida hasta la muerte, y fue contado con los pecadores, habiendo él llevado el pecado de muchos, y orado por los transgresores. (Isaías 53:4-12)

Para saber mas de la doctrina de esta iglesia, se puede fijar en la declaración de fe.

Himnología: Ama a Tus Prójimos

Este tierno mensaje de preocupaciòn por los perdidos en pecado ha significado el rescate de millares de almas durante màs de un siglo. Llama: «Diles la historia del buen Salvador.» Hay urgencia:

«Habla al incrédulo,

mira el peligro; 

Dios le perdonará.

Dios le amará.»

Dice Fanny Crosby de Alstyne que este himno fue escrito en 1869 cuando ella tenìa cuarenta y nueve años. Tal como ocurrió con muchos de sus himnos, éste le vino a la mente despuès de una experiencia en una misiòn de rescate en Nueva York. Una noche calurosa de verano, ella, ciega, estaba hablando en un culto con esos hombres rudos, y muchos de ellos con vicios, cuando le impresionò fuertemente que ahì debìa haber el hijo de una madre piadosa, y que si èl no fuese salvado esa noche, no se salvaría nunca. Al terminar su mensaje pidiò que si hubiera algùn joven allì como el pródigo se hubiera alejado de la fe que se la habia enseñado, que se le presentara.  Después le habló un joven de dieciocho años. Ella oró con él y fue salvo., Esa noche ella no pudo dormir hasta completar el himno que conocemos.

[youtube http://youtu.be/gnpNapSmeKc]

Ama a tus prójimos, piensa en sus almas,
diles la historia de Cristo,el Señor;
cuida del huérfano, hazte su amigo.
Cristo le es Padre y fiel Salvador.

Coro
Salva al incrédulo,
mira el peligro,
Dios le perdonará,
Dios le amará.

Aunque rechácenle, tiene paciencia
hasta que puédales dar la salud.
Venles los ángeles desde los cielos,
vigilaránles con solicitud.

Dentro del corazón triste, abatido,
obra el Espíritu transformador,
que lo conducirá, arrepentido,
a Jesucristo su buen Redentor.

Salva a tus prójimos; Cristo te ayuda;
fuerza de Dios será tuya en verdad.
El te bendecirá en tus esfuerzos;
con él disfrutarás la eternidad.

FANNY CROSBY (1820-1915)

La abuela mecía a su pequeña nieta, prometiéndole ser sus “ojos”. La recién nacida había quedado ciega como resultado de una receta médica equivocada. “Pero”, dice la escritora de himnos ciega, hablando de la calamidad años después, “ni por un momento, en más de 85 años, he sentido el más mínimo resentimiento contra Él; porque siempre he creído que el buen Señor, en su infinita misericordia, de esta manera me consagró para la obra que todavía me permite realizar. Cuando recuerdo cómo he sido bendecida, ¿cómo puedo replicar? Puede que la oscuridad arroje una sombra sobre mi visión externa, pero no hay ni una nube que puede detener la luz de la esperanza de un alma confiada.” ¡Qué precioso testimonio! ¿Podemos preguntarnos por qué Dios ha usado de manera tan señalada los himnos de esta mujer santa?

En el regazo de su abuelita, Fanny aprendió de memoria muchos libros de la Biblia. Le entregó su vida a Cristo a los 31 años. Después, con todo el conocimiento bíblico que tenía, escribió unos 9.000 himnos.

Siempre oraba al Señor pidiéndole su dirección antes de escribir cualquier himno, pero un día no encontraba las palabras para cierta composición musical que le habían asignado. De repente se acordó que no había orado y se arrodilló para encomendarle el asunto a Dios. El resultado feliz de la oración fue que Fanny pudo dictarle a su secretaria todas las estrofas del himno “Lejos de mi Padre Dios”.

Cuando Fanny tenía 15 años hizo un largo viaje de unas 1000 millas hasta la Institución de Nueva York para los Ciegos, donde permaneció 23 años, primero como alumna y luego como profesora. Allí se encontró con Alexander Van Alstyne, con quien se casó en 1858. Después de su matrimonio fue el deseo de su marido que su nombre literario, Fanny J. Crosby, lo siguiera usando, porque ya era conocido públicamente, por sus poemas. (Legalmente, al casarse, la mujer pierde su apellido y toma el del marido; de modo que sería: Mrs. Van Alstyne).

A una temprana edad, se manifestó en esta niña ciega su facultad de hacer versos, y teniendo una mente poética aguda, pronto empezó a escribir en serio. Su primer volumen de poemas fue publicado cuando era bastante joven, recibiendo la importante aprobación del crítico literario Guillermo Cullen Bryant, famoso poeta Americano.

Sin embargo, no fue hasta que tuvo los 43 años que comenzó a escribir himnos. Esto sucedió al conocer a Guillermo B. Bradbury (conocido como el Padre de la Canción Sagrada), que la invitó a poner letra a algunas melodías que él había compuesto. El primero que escribió para él fue un himno misionero. Así comenzó Fanny Crosby su obra como escritora de himnos Evangélicos.

Las palabras de muchos de sus himnos fueron compuestas para melodías que le encargaron, como es el caso del bien conocido: “Salvo en los tiernos brazos de mi Jesús seré”, que fue escrito en menos de media hora, tras escuchar la melodía tocada en un pequeño órgano por su amigo el Dr. W. H. Doane, compositor de la misma.

Estaba sentada en una habitación en Nueva York, conversando con un amigo, cuando vino el Sr. W. H. Doane y le dijo que había escrito una melodía y quería que ella le pusiera algunas palabras. Fanny le respondió: “Permíteme que escuche cómo suena la melodía”. Había un pequeño órgano a mano sobre el que el Sr. Doane tocó la melodía e inmediatamente exclamó: “¡Toma!, esa música dice: «Salvo en los brazos de Jesús»; veré lo que puedo hacer.” Se retiró a otra habitación, donde permaneció sola por una media hora, y al volver repitió al Sr. Doane las palabras del himno, el mejor conocido de todas sus composiciones, cantado en todo el mundo.

Fanny Crosby fue una escritora prolífica y rápida, siendo compuestos muchos de sus himnos en pocos minutos, con poco esfuerzo. Dios la dotó de una memoria singularmente retentiva.

En cierta ocasión, alguien quiso consolarla por la tragedia de ser ciega. Ella respondió que no se lamentaba, pues al llegar al cielo el primer rostro que vería sería el de su Salvador. Compuso la letra de los himnos “Santo, Santo, grande eterno Dios”, “Alabad al gran Rey”, “Dime la historia de Cristo”, “Con voz benigna te llama Jesús”, “Comprado con sangre por Cristo”, “Un gran Salvador es Jesús”, “En Jesucristo mártir de paz”, “Cristo es guía de mi vida”, “Dejo el mundo y sigo a Cristo”, “No te de temor hablar por Cristo”, “Avívanos Señor” y “Yo podré reconocerle” entre otros.

Frances Jane Crosby posó su pluma el 12 de febrero de 1915, y entró en la presencia del Rey, a la avanzada edad de 95 años.

http://p5p5.cl.tripod.com/CuartetoPlenitud/historia_himnos.htm

http://biografiasderelacionconcristopy.blogspot.com/2009/06/biografia-de-fanny-crosby.html

William G. Doane le habia sugerido que escribiera un himno con ese tema de rescatar a los que perecen. Así ella le envió su poesìa, y él compuso la tonada y le puso el nombre   y le puso el nombre de RESCUE (Rescate).

El traductor fue Peter H. Goldsmith (1865-1926), quien actuó como el misionero bautista estadounidense en Guadalajara, México, entre 1891 y 1894 y después enseño en la universidad de Columbia en Nueva York.

El Verbo Encarnado

Juan 1:9-13

Aquella luz verdadera, que alumbra a todo hombre, venía a este mundo.

10 En el mundo estaba, y el mundo por él fue hecho; pero el mundo no le conoció.

11 A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron.

12 Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios;

13 los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios.

Predica de Pastor Jaime Greenwood, 30 de septiembre, 2012

**Audio – MP3**

En gran manera es lo que Juan explica aquí acerca de la venida del Verbo encarnado a la tierra. Su punto es que Jesús es el Rey soberano y Creador del universo. El rechazo de la creación de su creador hace imposible la relación de Padre con Sus hijos que el Creador desea tener con su creación. Entonces, en el plan eterno de Dios el Hijo se toma forma de hombre y habita entre su creación para mostrar su bondad y demostrar que es el legítimo dueño del mundo.

I. Jesús revelado. Vs. 9-10b

A. Jesús es la verdadera luz. V. 9 – Mientras hay luz opaca e irreal Cristo es la luz que realmente ilumina. Él es la luz genuina que guía en la oscuridad. Los quaker toman este versículo para enseñar que dentro de cada hombre hay una luz que ilumina de forma suficiente para que ningún hombre se desvíe del camino correcto. Pero el texto implica que hay una iluminación general que implica que Dios se revela en parte a todo el mundo (Ro. 1:20), es decir “lo suficiente para que nadie tenga excusa si toma el mal camino, en vez del buen camino.” (Leon Morris)

B. Jesús es el creador del mundo. V. 10a-b – Por consiguiente, estuvo la luz en el mundo de forma continua (Vs. 1-2). Pero no solamente está en el mundo sino también es el creador y dueño del mundo (Vs. 3-5). Debemos nuestra existencia al Verbo. Es difícil pensar en el bebé Jesús como abrazado por una mujer que Él había creado, respirando hondamente del aire que Él mismo hizo existir. En estos primeros dos casos el mundo es una referencia a toda la creación. Ahora viene una referencia más explícita a los hombres.

II. Jesús rechazado. Vs. 10c-11

A. Los seres creados rechazaron a su creador. V. 10c – “El mundo ha rechazado al Verbo,… ese rechazo enfatiza la gravedad del tema: el Verbo estuvo en el mundo durante un tiempo, en el mundo que Él había creado, y aún así, el mundo no quiso conocerle.” (Leon Morris) No es que el mundo simplemente no le conoció como su creador, sino que no tuvo conocimiento por prestar atención, haciendo un esfuerzo de realizar quien era. Pero es siempre así que el mundo no le conoce y expresa una indiferencia total.

B. Vino a su pueblo y fue rechazado. V. 11 – La primera parte del versículo significa vino a su casa. Los suyos en este caso implican todos los seres humanos creados por Él. Pero la segunda parte del versículo demuestra que vino a su propio pueblo quienes deberían haberle reconocido y fue rechazado igual. A diferencia del versículo anterior el pueblo toma la decisión de rechaza a la Luz. Esa palabra recibir es una palabra que se usa para hablar de relaciones íntimas. El pueblo elegido por Dios toma una decisión consciente de no profundizar su relación con su creador.

III. Jesús recibido. Vs. 12-13

A. Algunos reciben al Verbo. V. 12 – La mayoría de la gente le rechaza al Verbo pero algunos lo reciben. Ellos llegan a tener la “potestad” o el derecho de ser llamados hijos de Dios. Dios en su gracia les dio el don de ser llamados así. La palabra potestad implica tanto poder como la habilidad de llegar a ser hijos de Dios por lo que hizo el Verbo.

Ser llamado es en contraste con el Verbo que es el hijo y nunca hubo un momento cuando no lo fue. Esto habla de un cambio de estatus.

Los hijos son hechos así cosa que implica que no son iguales al Verbo.

‘Por tanto, los hijos son los que creen.” (Leon Morris) Es depositar su confianza en el Verbo.

B. Ser hecho hijo es un proceso sobrenatural. V. 13 – Este versículo explica el proceso de ser hecho hijo de Dios. Al final de todo no es por sangre, ni una relación entre hombre y mujer, tampoco es porque alguien desea que sea así, sino es un milagro de parte de Dios.

Siguiendo Consejo Sabio

Por Paul Chappell

“Y gimas al final, cuando se consuma tu carne y tu cuerpo, Y digas: ¡Cómo aborrecí el consejo, y mi corazón menospreció la reprensión; No oí la voz de los que me instruían, y a los que me enseñaban no incliné mi oído!”  (Proverbios 5:11-13)

El padre de George Washington murió cuando él tenía sólo once años, y durante un tiempo el joven Washington tenía su corazón puesto en unirse a la armada británica. Sin embargo, su madre tenía una preocupación seria acerca de ese camino y, finalmente, le insistió encarecidamente a reconsiderar. Escuchó a la voz de su madre, y en lugar de convertirse en el capitán de un barco, se convirtió en comandante de todas las fuerzas militares de los Estados Unidos de América.

Un gran parte del curso de nuestras vidas está determinado por el consejo que buscamos al tomar decisiones y si hacemos caso al consejo sabio cuando lo recibimos. Al admitir que no sabemos todo y buscar el consejo, nos estamos protegiendo de daños. Lo que la Biblia dice en cuanto al consejo, a menudo está malinterpretado. Es común escuchar a la gente decir: «En la multitud de consejeros hay sabiduría.» Si bien hay algo de verdad en esa declaración, la Escritura dice en realidad: «En la multitud de consejeros hay seguridad» (Proverbios 11:14).

Negarse a seguir el consejo piadoso puede ponernos en un camino hacia la destrucción. Cada uno de nosotros tiene un corazón que es engañoso y sujeto a ser engañado. Es por ello que el consejo es tan importante, para que alguien pueda evaluar objetivamente la situación y responder desde una perspectiva bíblica. Aunque las Escrituras no se refieren directamente a todos los aspectos de la vida, los principios de la Palabra de Dios pueden y deben guiarnos en todo lo que hacemos. En lugar de ser un indicio de debilidad, en buscar el consejo, y después seguirlo — es un indicio de sabiduría. Rodease de gente cuyo pensamientos están influenciados por los principios bíblicos, y usted estará protegido.