La fuente sin igual hallé, De vida y luz el manantial;
¡Oh gloria a Dios, me limpia a mí, me limpia a mí, me limpia a mí!
Pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado. (1 Juan 1:7)
***
Visión para la Gran Comisión
Cómo una Iglesia Pequeña Puede Hacer Misiones (parte 1)
Por EDIZON QUEIROZ (Brasil)
¡Una iglesia pequeña puede y debe hacer misiones! Aquí presento cinco pasos para que una iglesia pequeña pueda hacer misiones:
a) Confiar en el Gran Dios. Debemos entender el plan de Dios para la Iglesia y la implantación de su Reino, a través de la predicación del Evangelio en todas las naciones, sin importar el tamaño de la iglesia. Lo que marca la diferencia es el tamaño de nuestro Dios. El dijo: «Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces» (Jeremías 33:3). La Biblia afirma que Dios es «poderoso para hacer abundantemente más de lo que pedimos o pensamos, conforme a su poder que actúa en nosotros» (Efesios 3:20-21).
A veces, miramos nuestra incapacidad observando el tamaño de nuestras iglesias, su situación económica, y quedamos desanimados, diciendo que es imposible. Pero esto es un gran error. Necesitamos mirar a Dios y creer en su poder, pues Él es grande y quiere hacer cosas grandes. Precisamos orar como el rey Josafat: «Porque en nosotros no hay fuerza contra tan grande multitud que viene contra nosotros» (2 Crónicas 20:12). Aquí está el secreto de la victoria: quita los ojos de las circunstancias y colócalos en las manos del gran Dios, y Él transformará nuestras iglesias en verdaderas bases misioneros.
b) Comienza un movimiento de oración. A través de la oración, la iglesia puede hacer un movimiento misionero y alcanzar naciones. Desafía a los miembros de tu iglesia a orar en sus casas, en el trabajo, en los momentos de descanso, en la iglesia, etc. A través de la oración, vidas serán movidas por Dios; puertas abiertas; misioneros bendecidos; vidas salvadas. Más adelante daré algunos pasos prácticos para el inicio de un gran movimiento de oración en tu iglesia, no importa el tamaño que sea.
c) Entrena a los creyentes en la evangelización personal. Descubrí una cosa muy interesante en mi ministerio: los creyentes no evangelizan porque no saben cómo hacerlo. Antiguamente, pensaba que se trataba de falta de consagración, falta de fe, desánimo, etc.; pero luego descubrí que el gran problema era la falta de enseñanza práctica.
Una iglesia pequeña puede y debe hacer misiones. Todo depende de ser desafiada, recibir la visión y aceptar la responsabilidad.
En el capitulo uno, hace mención de porque, a pesar del comportamiento que tenían los corintios, Pablo los pudo llamar “santos.” (1 Co. 1:2, 2 Co. 1:1). “En la actualidad, la palabra santo se usa muy poco fuera de la iglesia católica romana u ortodoxa.” Cuando referimos a una persona llamándole “santo” usualmente pensamos en una persona “amable y llena de gracia que lee su Biblia a diario, ora, y es conocida por sus buenas obras para los demás.” Esto nos lleva a preguntar, “¿cómo es que el apóstol Pablo pudo referirse a los caóticos creyentes de Corinto como santos?” “La respuesta radica en el significado que tiene esa palabra en la Biblia.”
La frase de Pablo “a los santificados en Cristo Jesús y llamados a ser santos,” provienen de la misma familia de términos griegos y significa literalmente “el que ha sido separado para Dios.” En español se diría algo así “a los separados en Cristo Jesús, llamados a ser separados.” Cada creyente verdadero ha sido separado o apartado por Dios, para él” (Tito 2:14; 1 Co. 6:19-20). Entonces, ¿cómo llegamos a ser santos, si no es por medio de nuestra conducta? “Si juntamos estos dos pasajes podemos entender el significado de un santo. Es alguien a quien Cristo compró con su propia sangre derramada en la cruz y lo ha separado para sí mismo para que sea de su propiedad.”
“¿Qué significa, entonces, estar separados o apartados?” “Cada nuevo creyente ha sido apartado por Dios, separado para él para ser transformado a la semejanza de su Hijo Jesucristo.” Así llegamos a entender como la Biblia puede referirse a cada creyente como un santo posicionalmente delante de Dios por los cambios realizados en su vida después de la salvación (2 Co. 5:17). Este cambio se describe de manera profética en Ezequiel 36:26.
No pasan muchos momentos cuando no pecamos en pensamiento, actitud, palabra o hecho. Es una tendencia de la carne, seguir los deseos engañosos de nuestro corazón (Gá. 5:17; 1 Pe. 2:11), estamos en un cambio progresivo que nunca termina en esta vida. Esto podemos usarlo como una excusa para seguir pecando, una tendencia de seguir haciendo lo malo, un pretexto para vivir en conformidad con nuestro pecado y así generar los pecados respetables. “La guerra constante entre la carne y el Espíritu que se describe en [estos pasajes] se libra todos los días en el corazón de todo creyente.”
De alguna manera todos somos parte de los corintios, santos llamados a ser santos, pues nuestro carácter, obras, pensamientos, motivaciones, actitudes demuestran la presencia de pecado. “Podríamos resumir la carta de Pablo con la siguiente declaración: ‘Ustedes son santos. Por favor, ¡Actuen como tales!” Todo pecado en nuestra vida, toda conformidad con el, toda pequeña acción, actitud, pensamiento que vaya acompañado de pecado, “es una conducta indigna de un santo, de un cristiano”, por lo tanto no hay pecado aceptable para los santos, no hay pecado que no ofenda a Dios. “Uno de nuestros problemas es que no estamos conscientes de que somos santos y mucho menos de la responsabilidad que conlleva esa nueva posición que exige que vivamos como tales.” Todo pecado va en contra de la santidad de Dios, va en contra de lo que es y se espera de nuestra santidad. “Así que sigamos adelante con nuestro estudio y hablamos del pecado y la forma en que negamos que existe en nuestra vida.”
Juan 6:15-21
15 Pero entendiendo Jesús que iban a venir para apoderarse de él y hacerle rey, volvió a retirarse al monte él solo.
16 Al anochecer, descendieron sus discípulos al mar,
17 y entrando en una barca, iban cruzando el mar hacia Capernaum. Estaba ya oscuro, y Jesús no había venido a ellos.
18 Y se levantaba el mar con un gran viento que soplaba.
19 Cuando habían remado como veinticinco o treinta estadios, vieron a Jesús que andaba sobre el mar y se acercaba a la barca; y tuvieron miedo.
20 Mas él les dijo: Yo soy; no temáis.
21 Ellos entonces con gusto le recibieron en la barca, la cual llegó en seguida a la tierra adonde iban.
Predica de Pastor Jaime Greenwood, 26 de mayo, 2013
Según un comentarista, “En aquellos días, había un movimiento nacionalista muy violento, y seguro que muchos de los miembros de ese grupo, al ver aquel milagro, pensarían que aquel era el líder que Dios enviaba, y que era Él el que les iba a dirigir para luchar contra los romanos” (Morris, Leon El Evangelio Según Juan Vol. I, p. 394). Así que no nos debe sorprender que desearan proclamarle rey. Jesús reconoce el peligro de la situación porque entendió los pensamientos de sus corazones. Como Jesús dice en el v. 26 ellos le buscaban no por haberle creído sino porque comieron del pan y se saciaron. Jesús acaba de dar una lección sobre su persona con la alimentación de los 5 mil. Ahora viene un examen en la forma de una tormenta para mostrar el verdadero poder de Jesús. Esto nos enseña que hay que hacer cuando Dios nos parece lejos en los momentos más difíciles de la vida.
I. Jesús mismo nos encamina hacia la prueba. Vs. 15-17
A. Jesús conoce nuestras flaquezas y debilidades. V. 15 Era totalmente necesario despedir a las multitudes y mandar a los discípulos hacia la tormenta porque obviamente los apóstoles simpatizaron con el impulso revolucionario de la multitud. Ellos acabaron de ver una demostración del poder de Jesús en alimentar a los millares y ahora, cuando vienen los gritos de hacerle rey a su líder, debieron haberse sentido un poco de orgullo y pasión de descubrir al mundo que el Mesías era Jesús. Para la protección de sus seguidores le era necesario que Jesús se aparte de ellos y así evitar un choque que iría en contra de la voluntad de Su Padre. Según Mateo 14:23 Jesús subió solito al monte para orar tanto para estar en comunión con el Padre para poder interceder por sus discípulos.
A veces el momento de mayor prueba sigue una gran demostración del poder o provisión de Dios en nuestras vidas. Necesitamos las pruebas para que dependamos de Dios siempre y no solo cuando todo va marcha bien.
B. Jesús ordena nuestros pasos. V. 16 Nos hace entender en los sinópticos que Jesús manda a sus discípulos entrar en el barco e ir hacia la otra ribera de mar de Galilea. Deben de estar muy decepcionados por la actuación de su líder. Si Él es el Mesías, y la multitud quiere hacerle rey, entonces ¿por qué es que Jesús no aprovecha de esta oportunidad perfecta de guiar a la gente en rebelión contra los gobernadores romanos? Ellos esperaban tanto que pudieron, pero al atardecer, entraron en el barco sin su líder. Ellos suben al barco sin saber lo que les espera en medio del mar.
Nuestras vidas nos parecen tan normales hasta que se levanten las tormentas inesperadas. Lo que hay que aprender es que Dios sabe lo que va a suceder antes que sucede.
C. Jesús sabe cuál es nuestro destino final. V. 17 Cruzan al mar como algunos de ellos lo habían hecho cientos de veces. Pero esta vez el grupo nos disponga de la persona de Jesús cuando se levanta la tormenta. Marco 4:39 No les era tan importante ir a Capernaum como estar en alta mar de noche durante una tormenta porque en medio de sus circunstancias difíciles, Jesús les iba a mostrar su gran poder.
Ninguna prueba de nuestra fe nos parece cómoda al momento de pasar por la misma. Pero es absolutamente necesario para conocer el poder de Dios en nuestras vidas.
II. Jesús está con nosotros en medio de las pruebas. Vs. 18-21
A. Las pruebas vendrán cuando menos las esperamos. V. 18 La geografía del mar de Galilea hace que una tormenta puede levantarse en menos de media hora.
A veces, nuestras circunstancias cambian tan bruscamente que no estamos preparados espiritualmente para enfrentarlas exitosamente.
B. No podemos superar las pruebas por nuestras propias fuerzas. V. 19 Ellos se esforzaron en llegar a su destino pero no pudieron contra el viento que soplaba. Después de horas se encontraron en medio del mar a seis kilómetros de su destino.
Es justo en este momento que aparece Jesús andando sobre el agua. Juan no nos relata el hecho que pensaban que era un fatasma o que Pedro anda sobre el agua para no quitar nuestro enfoque de la lección importante. Juan si dice que los discípulos tuvieron miedo de la figura de Jesús.
No debemos huirnos de la fuente de nuestra ayuda justo en medio del momento de prueba y dificultad. Es en aquel momento de desesperación que Dios quiere que le busquemos como nuestro único apoyo.
C. Jesús ofrece esperanza. V. 20-21 El mensaje de Jesús es no temen las circunstancias de nuestras vidas. ¡Él es Dios! No pudo hacerse rey en aquel entonces porque el plan de Dios era otro. Pero igual, ¡Él es Dios! No pudo acompañarlos en el barco porque les era necesario padecer necesidad y reconocer su situación. Pero no hace falta temer porque ¡Él es Dios! No los esperaba a la otra ribera sino vino caminando sobre l agua para asegurarles que ¡Él es Dios! Entraron en el barco y llegaron a su destino inmediatamente.
Jesús nos permite pasar por muchas pruebas para enseñarnos que Él es Dios. Él nos ofrece la esperanza de que si le confiemos Él nos acompañará en las circunstancias más difíciles de nuestras vidas y mostrar su poder en nuestras vida para asegurarnos de su deidad y soberanía sobre las circunstancias.
“¡Oh, si me hubiese oído mi pueblo, si en mis caminos hubiera andado Israel!” (Salmo 81:13). Imagina lo que Dios hubiese hecho por Su pueblo si ellos hubiesen creído y obedecido (v. 14-16). Piensa en la tragedia de todo lo que podrían haber tenido. Dios tenía tanto para ellos, pero ellos se lo perdieron todo.
Esta gente no es diferente de la que está descrita en Proverbios capítulo 1. Tenemos nuevamente el contraste entre el hombre sabio y el hombre necio. El hombre sabio oirá (v.5), pero el necio menospreciará la sabiduría y la enseñanza (v.7). Aquí, en Proverbios 1:24-28 leemos todo lo que Dios hará por cuanto el hombre hizo la elección incorrecta: temor, destrucción, miseria, angustia y lo peor de todo, UNA PUERTA CERRADA A DIOS (v.28). En el Salmo 81 Dios quería ser muy bondadoso con Su pueblo y ellos podrían haber tenido lo que ni siquiera merecían. En Proverbios 1 Dios no puede ser benevolente con Su pueblo, porque ellos rechazaron Su gracia, y por eso Dios tiene que darles lo que merecen (en lugar de gracia, ellos reciben justicia). En el Salmo 81 vemos a Dios que está muy dolido y apenado por la necedad de Su pueblo (81:13); en Proverbios 1 vemos a un Dios que se burla y se ríe de la calamidad que vendrá sobre los que le han rechazado (Proverbios 1:26). Habla el mismo Dios, pero se ven dos aspectos diferentes de Su carácter. Por una parte, Dios está apesadumbrado por el obstinado rechazo de Su pueblo de pedir las cosas buenas de Dios (esto es Dios expresando SU AMOR). Por otra parte, la santidad de Dios queda satisfecha cuando los hombres impíos reciben exactamente lo que merecen y son recompensados según sus obras (esto es Dios expresando SU JUSTICIA). Ambas cosas son ciertas en cuanto a Dios. Hay un sentido en que ÉL llora por ellos (ver Ezequiel 18:23, 32), y hay un sentido en el que ÉL se ríe de ellos (ver Proverbios 1:26).
La gente descrita en Proverbios capítulo 1 hicieron una elección, pero no hicieron la elección correcta. Ellos no escogieron la vida y la bendición. “Por cuanto aborrecieron la ______________, y no _________________ el temor de Jehová” (Proverbios 1:29). Dios dijo, “¿Quieren TEMERME y RESPETARME y HONRARME por lo que YO SOY?” Su respuesta: “¡NO! No queremos.” Hicieron su elección. Fue la elección incorrecta y mala. Los llevó en la dirección equivocada y por el mal camino. Deben vivir con las terribles consecuencias de su elección (Proverbios 1:31).
¿Qué de mí? ¿Cuál será mi elección? ¿A quién escucharé? ¿Seré como ellos? ¿Me perderé también las cosas buenas de Dios? ¿Haré también una elección que resultará en calamidad y temor y destrucción y miseria y angustia? Puedo, pero no tengo. La elección es mía y Dios ya me ha dicho lo que ÉL quiere que escoja. “ESCOJE LA VIDA”—Deuteronomio 30:19.
En el Salmo 119:30 leemos sobre un hombre que hizo la elección correcta y que tomó la decisión correcta. Escogió el camino de Dios, el camino de la sabiduría, el camino de la verdad. Considera también lo que dijo este hombre en Salmo 119:173. El escogió el CAMINO DE DIOS (v.30) y él escogió la PALABRA DE DIOS (v.173). El escogió ir por el camino de Dios y atender a la Palabra de Dios. Hizo del camino de Dios su camino e hizo de la Palabra de Dios su Libro. ¿He hecho yo esto? Este es un hombre que abrió bien su boca para que Dios la llenara. Este es un hombre que escogió el temor de Dios. Proverbios habla de la persona que AMA y ABRAZA la sabiduría (ver por ejemplo Proverbios 4:6 “ÁMALA” y Proverbios 4:8 “ABRÁZALA”). ¿Qué elección has hecho tú? La decisión que has tomado ¿es la firme? ¿Es la final?
Josué tomó una firme y final decisión como se ve en Josué 24:15. El dijo a los israelitas de su día, “E______________ HOY A QUIÉN SIRVÁIS.” Ellos tenían que elegir a cuales ídolos y falsos dioses querían servir (lee con cuidado el v.15). Cualquier elección de servir a falsos dioses es una mala elección. Josué ya había hecho su elección y no tenía nada que ver con falsos dioses que no son dioses en absoluto: “PERO YO Y MI CASA SERVIREMOS A ________________.” En otras palabras, “Yo he escogido servir a Jehová.”
En Juan capítulo 6 muchos de los discípulos del Señor se volvieron atrás y ya no andaban con ÉL (ver Juan 6:66). Los doce discípulos tenían que tomar una decisión. ¿Querían continuar siguiendo al Señor o no? Jesús les dijo, “¿Queréis acaso iros también vosotros?” Pedro dio una sensata y razonable respuesta: “Señor, ¿a quién iremos? TÚ TIENES PALABRAS DE VIDA ETERNA.”
Es provechoso para cada uno de nosotros meditar en esto. ¿A qué otra parte puedo ir para encontrar sabiduría y para encontrar verdad? Si voy a una librería, ¿qué libro puedo encontrar que me puede hacer realmente sabio? ¿Qué libros me pueden dar PALABRAS DE VIDA ETERNA?
Hay solo UNA PERSONA que es la fuente de sabiduría, y nadie más. Pedro dijo, “¿A quién iremos?” (Juan 6:68—implicando que no hay nadie más). Es solamente en el Señor Jesucristo que están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento (ver Colosenses 2:3). Si yo rechazo a Jesucristo, entonces estoy rechazando la Fuente de la sabiduría y el TESORO nunca podrá ser mío.
Hay solo UN LIBRO que contiene la sabiduría que necesito, y no hay otro. La Palabra de Dios es el único lugar en donde encontraremos las palabras de Dios. No busques en otra parte. El hombre que tiene verdadera sabiduría es un hombre de la Biblia. Ningún hombre que rechaza el mensaje de la Biblia es sabio. ¿He escogido dar a Dios el respeto y la reverencia que Él merece en vista de QUIÉN ES ÉL?
Finalmente, para concluir nuestro estudio, consideremos tres preguntas finales:
Juan 6:1-14
1 Después de esto, Jesús fue al otro lado del mar de Galilea, el de Tiberias.
2 Y le seguía gran multitud, porque veían las señales que hacía en los enfermos.
3 Entonces subió Jesús a un monte, y se sentó allí con sus discípulos.
4 Y estaba cerca la pascua, la fiesta de los judíos.
5 Cuando alzó Jesús los ojos, y vio que había venido a él gran multitud, dijo a Felipe: ¿De dónde compraremos pan para que coman éstos?
6 Pero esto decía para probarle; porque él sabía lo que había de hacer.
7 Felipe le respondió: Doscientos denarios de pan no bastarían para que cada uno de ellos tomase un poco.
8 Uno de sus discípulos, Andrés, hermano de Simón Pedro, le dijo:
9 Aquí está un muchacho, que tiene cinco panes de cebada y dos pececillos; mas ¿qué es esto para tantos?
10 Entonces Jesús dijo: Haced recostar la gente. Y había mucha hierba en aquel lugar; y se recostaron como en número de cinco mil varones.
11 Y tomó Jesús aquellos panes, y habiendo dado gracias, los repartió entre los discípulos, y los discípulos entre los que estaban recostados; asimismo de los peces, cuanto querían.
12 Y cuando se hubieron saciado, dijo a sus discípulos: Recoged los pedazos que sobraron, para que no se pierda nada.
13 Recogieron, pues, y llenaron doce cestas de pedazos, que de los cinco panes de cebada sobraron a los que habían comido.
14 Aquellos hombres entonces, viendo la señal que Jesús había hecho, dijeron: Este verdaderamente es el profeta que había de venir al mundo.
Predica de Pastor Jaime Greenwood, 19 de mayo, 2013
En capítulo seis de Juan se presenta a Jesús como él que suple cada necesidad. Pero no solo uno que suple según nuestros deseos y demandas. Tampoco según nuestros tiempos, sino de acuerdo con nuestra dependencia de Jesús mismo. Es justamente en nuestro momento más desesperado que Jesús desea ser nuestra única fuente de recursos. Pero, no busca añadir a lo que ya tenemos, sino nos pide que le entreguemos nuestro todo antes de empezar a suplir la necesidad. Así que Jesús recibe toda la gloria por habernos ayudado.
I. Jesús provee por todas nuestras necesidades aún en circunstancias no favorables. Vs. 1-4 La puesta en escena nos indica que pasado un tiempo de hasta un año entre el capítulo 5 y el capítulo 6 Jesús se encuentra en un barco en el mar de Galilea. Está por cruzar al otro lado dónde no había muchos recursos.
A. El poder de Jesús resplandece en lugares con pocos recursos. Vs. 1-2 Los datos registrados por Juan en estos versículos nos hacen entender que el lugar es lejos de las ciudades importantes de la zona pero hay mucho interés en el ministerio de Jesús por la multitud. Esa multitud no es un grupo de seguidores de Jesús, sino gente común interesada en ver algo poco común.
B. Jesús a veces nos guía aparte de los lugares con acceso a los recursos a propósito. Vs. 3-4 Ya se acerca una gran multitud de gente en búsqueda de un señal ahora cansada y hambrienta solo agrega al estrés que los discípulos deben sentir en este momento. Jesús está recostado mientras las expectativas de esa multitud se calman.
II. Jesús provee por todas nuestras necesidades para mostrar nuestra incapacidad. Vs. 5-9
A. Jesús amplifica la desesperación de la situación. Vs. 5-7 Jesús va a enseñar una lección importante pero empieza con más preguntas que agregan a la sensación de insuficiencia que mostraron los discípulos. Después de tanto tiempo con el Señor no pueden ni siquiera imaginar una manera de proveer para la necesidad de la multitud. Es de esperarse que Jesús le pregunta a Felipe porque los sinópticos nos dicen que están cerca a Betsaida la ciudad natal de Felipe (1:44). La solución provista por Felipe demuestra que están imposibilitados por la situación. Dos cientos de denarios es equivalente a 8 meses de pago por un empleado común. Por ahí llegaría a ser suficiente para un bocado de pan por hasta 6,000 personas. Pero hay 5,000 hombres más mujeres y niños.
B. Jesús provee un poco para señalar que puede proveer el mucho. Vs. 8-9 Andrés responde por poner en evidencia la única comida entre la multitud, pero su conclusión es que no es suficiente. La respuesta de Andrés es exactamente lo que ocurre un la vida de muchos creyentes. En vez de ver el comienzo de la provisión de Dios, llega a la conclusión de que la provisión de Dios es inadecuada para la situación. Cada persona o ha llegado o llegará a esta conclusión en un aspecto de su vida. Empezaste el matrimonio con la expectativa de poder vivir en amor y harmonía con tu pareja pero tus recursos son inadecuados para vivir con alguien que es pecador y egoísta. Criar a tus hijos te ha mostrado que no estás tan preparado con los pocos recursos que tenés. Tus emociones te han mostrado que el estrés de la vida te es más de lo que podés resistir solo. Por ahí, empezás a cuestionar el significado de tu vida. Jesús tiene las respuestas.
III. Jesús provee por todas nuestras necesidades muchas veces a través de su pueblo. Vs. 10-11
A. El muchacho entrega su todo al servicio del Señor. V. 10 Cuando le entregamos al Señor aún nuestro poco, él es capaz de suplir toda la necesidad. Cuando damos de nuestra abundancia nuestra tendencia es confiar en nosotros mismos.
B. Jesús repartió entre sus seguidores que entregaron a los necesitados. V. 11 Jesús nos utilice a nosotros para suplir las necesidades de otros.
IV. Jesús provee por todas nuestras necesidades con abundancia. Vs. 12-14
A. Jesús espera que aprovechemos de toda su provisión. V. 12
El libro de Proverbios nos presenta dos caminos. Yo tengo que escoger (o ya he escogido) uno de estos dos. Es una decisión muy importante, porque el camino por el cual transito, determinará la dirección de mi vida y mi destino en la próxima vida. El libro de Proverbios presenta dos senderos (ver nuevamente el debate en el Capítulo 2 de estos estudios). Hay un sendero por el que transita un hombre sabio y hay un sendero por el cual transita un necio. Al escoger y tomar una decisión, aprendimos que hay dos MUJERES que nos llaman y nos invitan a lo largo del camino de la vida: la MUJER SABIDURÍA (Proverbios 1:20 y 9:1-4) y la MUJER MUNDANA Y MALA (Proverbios 9:13-18). ¿A cuál escucharemos? La MUJER SABIDURÍA dice, “…todos los que me aborrecen aman la muerte”(Proverbios 8:35-36). Sí, hay quienes encuentran vida y hay quienes aman la muerte. ¿Cuál será tu elección? Seguir leyendo…
En nuestro texto hoy, Jesús presenta su último testimonio sobre su persona. Según Jesús las palabras de su Padre Celestial ya entregadas dan testimonio de quién es y su autoridad para obrar en la tierra. Los líderes religiosos pretendían atesorar las palabras de la Biblia sin permitir que las mismas les afecten para bien. Entonces tenemos que concluir que las palabras de la Biblia no nos salvan pero nos llevan a Jesús.
I. Las Palabras del Padre dan testimonio acerca de Jesús. Vs 37-40 A partir de ahora Jesús se centra en el Padre y no solo habla acerca de sus obras.
A. El testimonio del Padre no es nada nuevo. V. 37a La revelación del Padre acerca de Jesús es algo que fue iniciado en el principio. Gen. 3:15 Es importante que estudiemos las Revelación del Padre acerca de Su Hijo Jesucristo porque “bien entendida e interpretada, toda la Revelación da testimonio” del Hijo (Morris, Leon El Evangelio Según Juan Vol. I, p. 375).
B. El rechazo del testimonio del Padre tiene consecuencias medibles. Vs. 37b-38 Hay tres resultados del rechazo del testimonio del Padre acerca de Jesús.
1. No oye la voz de Dios. v. 37b Moisés oyó la voz de Dios según Ex. 33:11 cosa que demuestra que no son verdaderos seguidores de Dios los judíos que rechazan a Jesús como Mesías.
2. No ve la apariencia de Dios. V. 37b Jacob, padre de la nación de Israel vio a Dios en Gen. 32:30-31 pero estos judíos no son verdaderos israelitas porque no reconocieron a Jesús.
3. No mora la Palabra de Dios en ellos. V. 38 En Col. 3:16 estamos exhortados a permitir a la Palabra de Dios morar en nosotros. El resultado inevitable de no hacerlo es no cree en Aquel que el Padre envió. Los judíos leyeron la Palabra de Dios sin permitir que la misma produzca fe un sus corazones.
C. El testimonio del Padre produce vida eterna. V. 39-40 Está más que claro que los judíos religiosos escudriñaban a las Escrituras dando honor a cada tilde. Parece que “los judíos las leían con una reverencia supersticiosa por las palabras” (Morris, p. 377) que por su mensaje. El temor de este pastor es que alguien entre nosotros convertiría a la Biblia en un libro mágico y no buscar encontrar al Autor revelado en ella. Los que no reciban a Jesús, el enviado del Padre, no verán la vida. Juan 3:36 Sin un ejercicio de la voluntad, nadie acepta la oferta de la salvación.
II. La gloria del Padre le pertenece a Jesús. Vs. 41-44
A. Jesús no busca su propia gloria. V. 41 Su gloria es otorgada por el Padre misma en cumplir las obras del mismo en perfecta obediencia.
B. El amor del Padre incluye amor hacia el Hijo. V. 42 La falta de amor indicaba que los judíos buscaban que Dios se encastra en su religión en vez de ejercitar una práctica religiosa después de conocer el amor del Padre.
C. Jesús glorifica al Padre mientras el hombre natural no lo hace. Vs. 43-44 Jesús dice que es la expresión perfecta del amor del Padre y hace Su voluntad. El hombre natural rechaza la persona de Jesús precisamente porque rehúsa aceptar al hombre en su condición natural de pecador. Si uno viene en su propio nombre es una profecía del Anticristo y demuestra que el hombre natural recibe a cualquier que no expone su pecaminosidad. Jesús los hace entender que no van a poder creer en Él mientras buscan gloria para sí mismos.
III. El Juicio del Padre caerá sobre los que rehúsan cree en Jesús. Vs. 45-47 Ahora Jesús cambia su postura de defensor a fiscal y critica a los religiosos por su falta de fe.
A. Los que se apoyan en la ley de Moisés son responsables delante de la Ley. V. 45
B. Moisés da testimonio acerca de la persona de Jesús. V. 46
C. Las Palabras de Jesús son más creíbles que los escritos de Moisés. V. 47
Si no creían en los escritos que estudiaron religiosamente, ¿cómo creerían las palabras de Jesús aún respaldadas por sus obras?
Seguimos nuestro estudio de los Proverbios. Se puede ver parte 1 aquí y parte 2 aquí.
¿Cómo es Atrapada un Persona?
¿Cómo se aparta la gente de la senda de la pureza? ¿Por qué se desvía? ¿Por qué abandonan el camino de la rectitud de Dios? ¿Cómo son atrapados? ¿Cómo son agarrados? El libro de Proverbios tiene mucho que decir sobre este asunto y da muchas advertencias, especialmente en los primeros nueve capítulos. Veamos con atención cómo una persona puede ser atrapada, herida y destruida. Las relaciones entre marido y mujer son una experiencia buena y maravillosa dentro del matrimonio. Pero las relaciones sexuales fuera del matrimonio son una terrible trampa y el diablo las ha usado para traer ruina y sufrimiento a muchos.
El Cebo
Toda trampa tiene que tener un cebo y la trampa del sexo está cebada por una mala mujer (la “mujer mundana” a la cual ya nos hemos referido en Proverbios). Ella es llamada la “mujer extraña” (Proverbios 2:16). Ella es llamada la “mujer mala” (Proverbios 6:24). Ella es llamada “mujer ramera” y “adúltera” (Proverbios 6:26). Ella es llamada “prostituta” y “ramera” (Proverbios 7:10 y 23:27). Se la describe como una mujer insensata que es “ignorante” (Proverbios 9:13). Ella es “una mujer adúltera” que actúa en secreto y que oculta su maldad con mentiras (Proverbios 30:19-20).
A primera vista pareciera que todo joven sensato quisiera alejarse de una mujer así. La manera en que está descrita causa repulsión, no atracción. Sin embargo tiene mucho éxito en seducir y atraer a los hombres. Veremos ahora cómo ella lo hace. Nota: El énfasis en Proverbios es advertir al hombre joven sobre la mujer mala y se dice muy poco para advertir a la joven mujer sobre el hombre malo, pero el principio es el mismo para ambos.
La Tentación
Toda trampa tiene que tener algo que tienta y seduce y atrae a sus víctimas. Una trampa para ratones usa queso, que atrae a los ratones. El anzuelo utiliza un gusano que atrae a los peces. Veamos lo que usa la mala mujer para atrapar a su presa:
1) HALAGO—Ella “halaga con sus palabras” (Proverbios 2:16). “Su paladar es más blando que el aceite” (Proverbios 5:3). Ver también Proverbios 7:21; 6:24 y comparar con Proverbios 22:14. Ella usa “dichos suaves.” Ella atrae a la víctima con un lenguaje solícito e insinuante. Su voz es cautivante y sus palabras atraen al hombre como un imán.
2) BELLEZA—La mujer mala es bella por fuera (Proverbios 6:24-25). Ella es atractiva a la vista. Con facilidad llega a ser objeto de pasión. Esta belleza es engañosa. Es sólo superficial. En su interior ella es la cosa más fea que te podrías imaginar.
3) UBICACIÓN—La mujer mala sabe dónde ubicarse para ser más efectiva en encontrar a su ________ver Proverbios 7:11-12). Un pescador hábil debe saber dónde echar las redes. Para cazar un ratón hay que saber dónde colocar la trampa. La mujer mala sabe dónde ubicarse—en el lugar y en el momento en que los hombres son más vulnerables.
4) DECORACIONES—La mujer mala sabe adornarse a sí misma y sabe decorar su entorno (Proverbios 7:10, 16, 17). El cebo tiene que verse atractivo y esto se logra con vestidos, perfumes, maquillaje, etc. Todo esto lo hace para llamar la atención sobre sí misma. La mujer creyente, por el contrario, se preocupa de la _______________ (1 Timoteo 2:9). Pone cuidado en lo que usa y en cómo se viste. Se avergüenza de usar algo que pudiera sugerir indecencia o incitar pasiones. Ella sabe que no debe conformarse a las normas sensuales del mundo (Romanos 12:2) y tiene que dejar de lado muchas de las modas populares del día. Al mismo tiempo debe tener buen gusto para vestirse y no llamar la atención sobre sí misma en ningún sentido: “No seas la primera en usar lo nuevo ni la última de en desechar lo viejo.” El mensaje que transmite la vida y el testimonio de una mujer creyente modesta es este: “Mira a Cristo morando en mí (Gálatas 2:20). Yo pertenezco a Cristo.” Lamentablemente, es raro encontrar una mujer así (Proverbios 31:10). Por otra parte, por su vestido (o falta de él) la mujer inmodesta está diciendo, “¡Mírenme a mí! ¡Miren lo que soy! ¡Miren lo que ofrezco! ¡Miren mi _________________!”
5) ARREGLOS—La mujer mala trata de hacer todos los arreglos necesarios para que la víctima piense que puede pasar tiempo con ella y salirse con la suya. Ver Proverbios 7:14 y 7:19-20. La idea es algo como esto: “Todo está arreglado. Todo está dispuesto. Nunca nadie sabrá que has estado conmigo. Podés salirte con la tuya y no sufrirás malas consecuencias. No hay motivo de preocupación y no hay razón por la cual no deberías pecar.”
6) LA INVITACIÓN FINAL—Ver Proverbios 7:18, 21 y Proverbios 9:16-17. Ahora ella es irresistible. La rata tiene que ir tras el queso y el pez tiene que ir tras el gusano. Ella lo tiene donde ella lo quiere. Está lista para el zarpazo final.
La Trampa
¡Qué sorpresa cuando el pez muerde un apetitoso gusano y se encuentra con un afilado anzuelo! ¡Qué sorpresa cuando el ratón va por el queso y recibe un golpe fatal en la nuca! Así sucede al hombre que cae en la trampa de la mala mujer. ¡Parecía tan DULCE y GRATO (Proverbios 5:3), pero terminó tan AMARGO y RUDO (Proverbios 5:4)!
Esta trampa está descrita en Proverbios 22:14 y 23:27-28 (la ramera espera para cazar sus víctimas). El hombre es cazado y atrapado por su propio pecado (Proverbios 5:22). Esta misma trampa está descrita en Santiago 1:13-15. Nótese especialmente el versículo 14—no fue AMOR lo que atrapó a la persona; ¡fue PASIÓN!
El Golpe Mortal (las consecuencias)
La rata termina muerta. El pez termina en el plato del pescador. El libro de Proverbios tiene mucho que decir sobre las terribles consecuencias de apartarse de las normas sexuales de Dios. Se usa un fuerte lenguaje. Considera lo siguiente:
30 No puedo yo hacer nada por mí mismo; según oigo, así juzgo; y mi juicio es justo, porque no busco mi voluntad, sino la voluntad del que me envió, la del Padre.
31 Si yo doy testimonio acerca de mí mismo, mi testimonio no es verdadero.
32 Otro es el que da testimonio acerca de mí, y sé que el testimonio que da de mí es verdadero.
33 Vosotros enviasteis mensajeros a Juan, y él dio testimonio de la verdad.
34 Pero yo no recibo testimonio de hombre alguno; mas digo esto, para que vosotros seáis salvos.
35 El era antorcha que ardía y alumbraba; y vosotros quisisteis regocijaros por un tiempo en su luz.
36 Mas yo tengo mayor testimonio que el de Juan; porque las obras que el Padre me dio para que cumpliese, las mismas obras que yo hago, dan testimonio de mí, que el Padre me ha enviado.
Predica de Pastor Jaime Greenwood, 7 de mayo, 2013
Puede ser que te recuerda que Jesús sanó a un hombre que había estado enfermo durante 38 años y lo hizo en el día de reposo (5:1-13). Pero en lugar de regocijarse en el milagro los líderes religiosos llegaron a la conclusión de que Jesús era un transgresor de la ley. Jesús defendió sus acciones al hacer tres afirmaciones sorprendentes sobre lo que Él es, Él afirmó igualdad con el Padre, Él afirmó el poder de dar vida y Él afirmó su autoridad para juzgar. A la luz de estas aseveraciones, es natural que se justifique cada una de esas afirmaciones. De hecho sus críticos tenían todo el derecho de esperar que se presente evidencia para confirmar sus afirmaciones.
Jesús comienza en el versículo treinta y uno diciendo que él se da cuenta y acepta que sin prueba sus afirmaciones no son dignas de confianza. «Si yo doy testimonio acerca de mí mismo, mi testimonio no es verdadero.» Jesús no quiere decir que sus afirmaciones son falsas, sino que su testimonio solo no sería válido delante de un tribunal de justicia. Si Jesús fue quien dijo que era entonces su afirmación tuvo que ser apoyado por otros testimonios.
El Antiguo Testamento en Deuteronomio 19:15 declara, «No se tomará en cuenta a un solo testigo contra ninguno en cualquier delito ni en cualquier pecado, en relación con cualquiera ofensa cometida. Sólo por el testimonio de dos o tres testigos se mantendrá la acusación.» Según la Ley de Moisés un solo testigo no era suficiente para determinar la veracidad de un asunto. Así que comenzando en el versículo treinta y dos Jesús comienza a presentar sus testigos. De hecho, solo en esta sección de la Escritura, la palabra «testimonio» aparece nueve veces.
El testimonio acerca de Jesús es fidedigno. Vs. 30-32
Jesús no obra de forma independiente. V. 30Es totalmente dependiente del Padre. Esto produce un juicio justo de parte de Jesús el Juez justo. Aún su juicio no es algo independiente sino coincide con la voluntad divina del Padre por Su perfecta obediencia. Como nuestro ejemplo para seguir, esta idea tiene muchas implicaciones para nuestras vidas como cristianos. Significa en primer lugar que no tenemos la autoridad de actuar de forma independiente de nuestro Dios. Al hacerlo, el cristiano no puede ser fiel al ejemplo de Jesús. En segundo lugar, significa que las circunstancias de nuestras vidas son determinadas por Jesús, nuestro Juez. Cuando nos quejamos de nuestras circunstancias y cuestionamos su voluntad para nuestras vidas demostramos nuestras dudas sobre la justicia del juicio de Jesús en permitir tales cosas ocurrir en nuestras vidas. Él es Dios y nosotros no lo somos.
Jesús no es el único en proclamar su divinidad. V. 31 Es necesario suplir la palabra “solo” después del “yo” para entender que Jesús sí da testimonio de sí mismo pero no en forma singular. Un erudito dijo así, “si las evidencias que respaldan lo que Jesús dice ser solo se basan en sus palabras, entonces su testimonio es falso.” (Carson, J. citado en Morris, Leon El Evangelio Según Juan Vol.1, p.371, nota a pie). Uno no puede confiar en el testimonio de un solo testigo (Dt 17:6). Pero el testimonio acerca de Jesús está acompañado de muchos que dan testimonio de Él.
Jesús recibe el respaldo de su Padre. V. 32 Otros hay. ¿Quién es el otro mencionado aquí? La palabra griega traducida “otro” literalmente significa “otro de la misma esencia.” El Padre es el único que es igual a Jesús en esencia. El Padre da testimonio de la deidad de Jesús de forma continua. Nuestra conclusión es que “Gracias a que otro da testimonio de Él, queda claro que su testimonio es verdadero” (Morris, p.372). ¿Crees en el testimonio acerca de Jesús que se presenta aquí? ¿Estás convencido que Jesús es quien dice ser? Si es así tu vida debe de ser diferente. No debe estar llena de preocupaciones y cargas que te sobrepasan, porque como dice Pedro en su primera carta 5:7 “echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.” Él sabe lo que hace porque es Dios. Pero hay otro que da testimonio.
El testimonio de Juan el Bautista. Vs. 33-35.
Juan era un testigo creíble. V. 33 En el griego la expresión traducido enviasteis se entiende mejor como “habéis enviado” porque es tiempo perfecto. En griego, este tiempo pone más énfasis en el resultado de la acción que la acción en sí. Hubo un grupo que investigaba a Juan y ellos lo creían. Pero el mensaje acerca de Jesús no fue aceptado.
El testimonio de Juan apunta al camino correcto. V. 34 Jesús afirma que el testimonio de un hombre no es necesario para probar lo que es. Porque el mensaje de Juan era “la voz de uno que clama en el desierto: Enderezad el camino del Señor, como dijo el profeta Isaías” 1:23. Juan da testimonio de la verdad y “tomado en serio, podía convertirse en el inicio del camino de la salvación” (Morris, p.373).
Los discípulos mismos de Jesús. La intención de Jesús es abrir paso para que sean salvos a pesar de su rechazo del testimonio de Juan acerca de su persona.
El testimonio de Juan servía como una lámpara. V. 35 La lámpara no funciona sola. Necesita ser encendida, y en este caso era encendida desde lo alto y alumbraba de forma continua. Los judíos se regocijaron en esa luz, sea por tener un profeta en Israel nuevamente o por alguna emoción. Parece que los judíos nunca tomaron en serio la persona de Juan el Bautista y “pronto le dieron la espalda” (Morris. p.374). Pero su testimonio sigue brillando en corazones hasta el día de hoy.
El testimonio de las obras milagrosas, 36. Las obras son mayores que las palabras solas. Cuando Juan envió a sus discípulos a preguntarle a Jesús si Él era e Mesías Jesús respondió con una muestra de sus obras Lucas 7:22. Jesús no sanaba a la gente de enfermedades que no se podían verificar. Jesús sanaba a las personas donde no hubo lugar de dudas de que lo necesitaban.
Las obras de Jesús provienen de Dios Padre. Los milagros de Jesús lo identifican como el hijo de Dos y el Salvador del mundo.