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El viernes, 21, y sábado, 22, a las 19:30 hs.

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¡Te esperamos!

volante 2014

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Predicador Especial – 11 de marzo, 2014

Tenemos el privilegio escuchar al evangelista Lin Croxton

el miércoles, 11 de marzo, a las 19:30 Hs. 

croxton

El hermano Croxton predicaba en 42 estados y en más de 30 países extranjeros en más de 1.000 reuniones en los 45 años de su ministerio.

Se puede escuchar algunos de sus mensajes aquí:

Sólo un poco de tiempo – Just a little time

Completos en Cristo – Complete in Christ

La Oración de Epafras – The Prayer of Epaphras

!No lo pierdas!

La Vida Abundante (Juan 7:32-36)

vida abundante2

Juan 7:32-36
32 Los fariseos oyeron a la gente que murmuraba de él estas cosas; y los principales sacerdotes y los fariseos enviaron alguaciles para que le prendiesen.

33 Entonces Jesús dijo: Todavía un poco de tiempo estaré con vosotros, e iré al que me envió.

34 Me buscaréis, y no me hallaréis; y a donde yo estaré, vosotros no podréis venir.

35 Entonces los judíos dijeron entre sí: ¿Adónde se irá éste, que no le hallemos? ¿Se irá a los dispersos entre los griegos, y enseñará a los griegos?

36 ¿Qué significa esto que dijo: Me buscaréis, y no me hallaréis; y a donde yo estaré, vosotros no podréis venir?

Hubo un alpinista veterano que hablaba con y aconsejaba a varios alpinistas novatos buscando prepararlos para su primera subida a una montaña imponente. El alpinista veterano había conquistado a varios de las cimas de las montañas más nombrados en el mundo, entonces estaba capacitado para ofrecerles consejos. “Acordarse de eso,” les dijo “su meta hoy es experimentar la euforia de la subida y el gozo de alcanzar la cima…, Si su propósito en escalar es sólo evitar la muerte, la experiencia será disminuida.” (David Egnar) El temor le quita el gozo de la escalada.

temor quita gozo

“Jesús no nos llamó a vivir la vida cristiana simplemente para escaparnos del infierno. No es de ser una vida de poco gozo y mínimos logros, sino una vida que es plena y sobreabundante. Nuestro propósito en seguir a Cristo no debe ser buscar evitar el castigo eternal. Si aquella es nuestra motivación principal, vamos a perder las maravillas y los gozos y las victorias de subir más alto con Jesús.”

Yo creo que cada persona presente hoy desea obtener la vida abundante. Para recibirlo, sin embargo, debemos acercarnos al Mesías de la Biblia, a Jesús como se ofrece en el evangelio. Para lograr esto, nótense primero…

I. Experimentamos la vida abundante cuando confiamos que Dios opera a tiempo. (v. 32)

Ninguno de nosotros podemos evitar problemas en la vida. La multitud murmuraba de Jesús porque nadie hablaba abiertamente de Él (v.12) y los fariseos buscaban asesinarle.

A. Los líderes religiosos están amenazados por la popularidad de Jesús.  Dice que inclusive los principales sacerdotes sienten una amenaza en cuanto a sus intereses eclesiales y religiosos. Pero Jesús sigue insistiendo porque su hora no había llegado (v. 30).

B. Los líderes religiosos buscan destruir a Jesús. Enviaron alguaciles para prenderle pero no lo hacen en el momento. Tenemos la sensación de que desde ahora en adelante estará vigilado Jesús en todo momento en búsqueda de una oportunidad de apoderarse de Jesús.

Un pastor mantenía un cartel en la puerta de su oficina que decía “Si enfrentás algún problema, entrá y contámelo. Si no enfrentás ningún problema, entrá y contame cómo los evitás.”

pastor oficina

La Biblia nos enseña aquí que desde los líderes más poderosos de la nación hasta los aguaciles  y los poderes malignos de nuestro enemigo Satanás no pueden tocar a Jesús aparte de la voluntad de su Padre celestial.

Tus días están en manos de Dios, y sus manos son a la vez poderosas para salvar y cuidadosas para evitar cometer un error.

Confiar en Jesús es imprescindible para vivir una vida abundante.

II. Experimentamos la vida abundante cuando nos preparamos para el futuro según Dios. (vs. 33-36)  

A. Busca a Jesús mientras lo puede encontrar. (Vs. 33-34)  Cuando llega el final de los días de la gracia Jesús se encontrará al lado de su Padre celestial. Cuando viene aquel día, los que desean escaparse de su destino final de juicio no hallarán ninguna vía de escape. Nadie puede acercarse al Padre sino por Jesús Jn. 14:6 pero el momento de recibirlo es ahora.

Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.

ver. JUAN 14.6

“Vendrá un día cuando desearás mi favor y no lo encontrarás” suele sonar como la Sabiduría personificada en Proverbios 1:24-28 son casi las mismas palabras. Es hora de arrepentirse.

24 Por cuanto llamé, y no quisisteis oír,
Extendí mi mano, y no hubo quien atendiese,

25 Sino que desechasteis todo consejo mío
Y mi reprensión no quisisteis,

26 También yo me reiré en vuestra calamidad,
Y me burlaré cuando os viniere lo que teméis;

27 Cuando viniere como una destrucción lo que teméis,
Y vuestra calamidad llegare como un torbellino;
Cuando sobre vosotros viniere tribulación y angustia.

28 Entonces me llamarán, y no responderé;
Me buscarán de mañana, y no me hallarán.

B. No permite que las palabras de Jesús le incomodan. (vs. 35-36)  El hecho de que estas palabras de Jesús les causan a los líderes religiosos tanta confusión se ve en su reacción. En primer lugar buscan explicarlas dándoles un significado que encastraba con su entendimiento. Presumían que Jesús hablaba acerca de una futura misión a la Dispersión entre los gentiles.

En segundo lugar les dejaba con la sensación de que hubo algo más detrás de las palabras de Jesús y les incomodó grandemente. Aún no le creían a Él, situación que tu no tenés que compartir.

Pecados Respetables: La Ira

ira3Por lo general manifestamos nuestra ira con las personas que más amamos; es decir, nuestro cónyuge, hijos, padres y hermanos, así como con nuestros verdaderos hermanos en Cristo dentro de la iglesia. En una ocasión conocí a un creyente que era el epítome de la gracia hacia las demás personas, pero de continuo estaba airado contra su esposa e hijos. Afortunadamente, después de algunos años Dios lo redarguyó y le ayudó a resolver su ira.

¿Qué es la ira? Muchos de nosotros podríamos decir: “No puedo definirla, pero la reconozco cuando la veo, especialmente si se dirige hacia mí”. Mi diccionario define la ira diciendo simplemente que es un fuerte sentimiento de desagrado acompañado de antagonismo. Añadiría que por lo general va acompañada de emociones, palabras y acciones pecaminosas que hieren al objeto de nuestra ira.

El tema de la ira es amplio y muy complejo, y el propósito de este estudio no es tratarlo a fondo. Para mantenernos dentro del objetivo de ayudarnos a confrontar los pecados que toleramos en nuestras vidas, voy a centrarme en el aspecto de la ira que inconscientemente consideramos como un pecado “respetable. Para lograr ese propósito, necesito mencionar el tema de la ira justificada.

Algunas personas razonan diciendo que su ira es justa. Creen que tienen derecho a estar enojadas, dependiendo de la situación. ¿Cómo sabemos si nuestra ira es justa o no? En primer lugar, la ira justa surge de una percepción correcta de la verdadera maldad; es decir, de una violación a la ley moral de Dios. Se centra en Él y su voluntad, no en nosotros y la nuestra. En segundo, la ira justa siempre se autocontrola. Jamás provoca que alguien pierda la cabeza o discuta de manera vengativa. El enfoque central de la enseñanza bíblica acerca de esa emoción tiene que ver con nuestras reacciones de ira pecaminosa ante las acciones o palabras de los demás. El hecho de que respondamos al pecado real de otro no significa que nuestra ira sea justa.

Otro tema en cuanto a la ira que no es parte del propósito de este libro es la de la persona que está airado de continuo, o cuya ira le hace abusar verbal o físicamente de otros. Esa persona necesita recibir buena consejería bíblica y pastoral. Así que mantenemos nuestro enfoque en lo que podríamos llamar ira común, la cual aceptamos de alguna manera como parte de nuestra vida, pero que en realidad es pecado ante los ojos de Dios.

Al enfrentar nuestra ira necesitamos reconocer que nadie nos provoca a ella. Quizá las palabras o acciones de alguien podrían ser un pretexto para enojarnos, pero la verdadera causa radica muy dentro de nosotros, generalmente en nuestro orgullo, egoísmo, o deseo de controlarlo todo.

Podemos enojarnos porque alguien nos maltrata. O alguien dice un chisme a nuestras espaldas y cuando nos enteramos nos enojamos. ¿Por qué? Muy probablemente porque nuestra reputación o carácter están en tela de duda. Una vez más la causa es el orgullo.

18 Criados, estad sujetos con todo respeto a vuestros amos; no solamente a los buenos y afables, sino también a los difíciles de soportar.

19 Porque esto merece aprobación, si alguno a causa de la conciencia delante de Dios, sufre molestias padeciendo injustamente.

20 Pues ¿qué gloria es, si pecando sois abofeteados, y lo soportáis? Mas si haciendo lo bueno sufrís, y lo soportáis, esto ciertamente es aprobado delante de Dios.

(1 Pedro 2:18-20)

Las instrucciones de Pedro para los esclavos son una aplicación específica de un principio bíblico más general: Debemos responder a cualquier trato injusto como si viniera del Señor. ¿Se encuentra esta situación difícil o trato injusto bajo el control soberano de Dios, y él en su infinita sabiduría y bondad lo está utilizando para conformarme más a la imagen de Cristo? (Romanos 8:28; Hebreos 12:4-11).

ver. ro. 8.28

Con demasiada frecuencia nuestra respuesta inmediata a una acción injusta es la ira pecaminosa. Pero después del momento difícil, podemos decidir si vamos a continuar airados, o podemos reflexionar en las preguntas que he sugerido y permitir al Espíritu Santo que erradique nuestro enojo.

Así que, ¿cómo tenemos que manejar la ira de tal forma que honre a Dios?

  1. Debemos reconocerla sabiendo que es pecaminosa. Necesitamos arrepentirnos no sólo de la ira, sino también del orgullo, el egoísmo y la idolatría.
  2. Después, necesitamos cambiar nuestra actitud hacia la persona o las personas cuyas palabra o acciones la provocaron. (Efesios 4:32; Colosenses 3:13) Si ya externando nuestra ira, procuremos que nos perdone la persona a quien herimos con nuestro enojo.
  3. Finalmente, debemos entregar a Dios la ocasión de nuestra ira. Debemos aceptar que cualquier situación que nos tiente a airarnos puede llevarnos a una ira pecaminosa por un lado, o bien, a Cristo y su poder santificador.

Al principio de este estudio admití que el tema de la ira es complejo y que el propósito no es agotarlo. Pero espero que le haya ayudado a reconocer que la mayoría de nuestro enojo es pecaminoso, y aunque lo justifiquemos y toleremos en nuestra vida, no es aceptable delante de Dios.

Estudio del libro, Pecados Respetables, por Jerry Bridges.

¿Quién Hay que Creer? (Juan 7:24-31)

Juan 7:24-31
24 No juzguéis según las apariencias, sino juzgad con justo juicio.

25 Decían entonces unos de Jerusalén: ¿No es éste a quien buscan para matarle?

26 Pues mirad, habla públicamente, y no le dicen nada. ¿Habrán reconocido en verdad los gobernantes que éste es el Cristo?

27 Pero éste, sabemos de dónde es; mas cuando venga el Cristo, nadie sabrá de dónde sea.

incredulidad

28 Jesús entonces, enseñando en el templo, alzó la voz y dijo: A mí me conocéis, y sabéis de dónde soy; y no he venido de mí mismo, pero el que me envió es verdadero, a quien vosotros no conocéis.

29 Pero yo le conozco, porque de él procedo, y él me envió.

30 Entonces procuraban prenderle; pero ninguno le echó mano, porque aún no había llegado su hora.

31 Y muchos de la multitud creyeron en él, y decían: El Cristo, cuando venga, ¿hará más señales que las que éste hace?

cree!

Predica del Pastor Jaime Greenwood, 2 de marzo, 2014

***

[youtube http://youtu.be/3I0xUl7T5b4]

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¿Te cuesta creer a otras personas?

¿Te cuesta creer a los políticos y líderes de la nación?

En nuestro pasaje hoy llegamos a ver una gran preocupación de la gente reunida en Jerusalén a causa de la fiesta de tiendas. En la semana pasada vimos que la multitud hablaba de Jesús, pero no abiertamente. Que los líderes religiosos buscaban a Jesús para acusarle de ser un fraude. Pero una vez que Jesús se revela en el templo, empieza a enseñar de tal manera que todos se maravillaron de su persona. Esto produjo una preocupación y cuestionamiento en la multitud de ¿quién hay que creer? Juan ahora reitera la afirmación de Jesús en cuanto a su identidad como el Mesías y ser e Hijo de Dios.

I. Una gran confusión (vs. 25-29)

Hubo una gran confusión entre los varios grupos en cuanto a la persona de Jesús.

A. Jesús habla con libertad en medio de sus enemigos. (vs. 25-26)  La gente pregunta si no es este aquel hombre que los judíos procuraban matar y que habían venidos buscando durante la fiesta. Pero al verlo enseñar sin impedimento alguno, cuestionan si por ahí, no se quedaron convencidos los mismos líderes de la autenticidad de las afirmaciones de Jesús.

B. Jesús procedía de Galilea y la gente esperaba un Mesías distinto. (v. 27) La imagen que la gente tuvo en cuanto al Mesías fue bastante diferente al que Jesús presentaba. Ellos buscaban un Mesías misterioso de origen sobrenatural y Jesús parece ser otro hombre cualquier. Ellos argumentaron que  1. Nadie sabe de dónde procede el Mesías. 2. Que Jesús provenía de Galilea. 3. Que Jesús no podía ser el Mesías.

Hubo una expresión muy conocido en aquel entonces que decía:

“Hay tres cosa que vienen sin esperarse – El Mesías, una bendición y un escorpión.”

C. Jesús aprovecha el comentario de la gente para enseñarles acerca de su misión. (vs. 28-29)  Jesús levanta su voz y clamaba que cumple una misión divina. Que Él ha sido enviado por Aquel que es verdadero. Jesús dice que si, ellos lo conocen humanamente hablando pero no lo han reconocido por quien realmente es. Hay por supuesto, un doble significado en las palabras de Jesús. Él procedió del Padre – sus enemigos sabían que era humano. Estaban equivocados en cada punto.

Jesús los acusa de no conocer a Jehová y esto sí los molestaba. Aún los maestros de la ley, los “perito arquitectos” no podían identificar a la piedra principal, a pesar de que estudiaban los planos divinos durante siglos Hechos 4:11. Jesús dice que “yo” conozco al Padre a diferencia de ustedes. Su existencia procede del Padre y fue enviado por Él.

II. Una fuerte convicción (vs. 30-31)  Las palabras de Jesús suscitaron reacciones bastante diferentes.

A. Dios es soberano y controla nuestros tiempos. (v. 30)  Mire como su impotencia fue igual a su malignidad. Nadie nos puede tocar sin el consentimiento de Dios Juan 10:29. Un pastor dijo en esta semana, “Somos todos inmortales hasta que Dios dice que no.”

C. Algunos creían en las obras de Jesús. (v. 31)

ver. ro1017

Pecados Respetables: Impaciencia e Irritabilidad

Impaciencia e Irritabilidad — Estas dos características están íntimamente relacionadas. Es más, ambas palabras tienen mínima diferencias dependiendo del contexto en que las usemos. Así que en este estudio voy a definir la impaciencia como una fuerte sensación de molestia por las faltas o fallas que generalmente cometen los demás sin intención. Comúnmente, la impaciencia se demuestra con palabras destinadas a humillar a la persona (o personas) que nos provocan a ella.

La clave para entender esa clase de alteración es que es una respuesta a una acción generalmente involuntaria de los demás.

impatience2Usted, ¿falta paciencia con los que tienen una discapacidad auditiva cuando tiene que repetir las palabras? O, quizá ¿falta paciencia con los que tienen la increíble capacidad de estar a tiempo justo en el momento por salir. ¿Cuando tiene que sentarse a esperarlo? ¿Cómo puede manejar esa situación? 

Estas cuestiones de la vida real son sólo dos ejemplos de todas las cosas que debemos enfrentar con la gente que convive a trabaja con nosotros mientras tratamos de resistir la tentación de ser impacientes. Es más, debemos observar que ni una discapacidad auditiva ni el horario de otro nos provocan a ser impacientes. Simplemente proveen una oportunidad para que se manifieste nuestra naturaleza carnal. La causa real de nuestra impaciencia radica en nuestro corazón, en nuestro deseo de insistir en que los demás se conformen a nuestras expectativas.

irritability-400x400Los padres se impacientan por la lenta reacción que tienen sus hijos adolescentes a la disciplina. La lentitud en responder a nuestro entrenamiento puede orillarnos a la impaciencia. Algunos cristianos son conocidos por ser muy impacientes a la hora de conducir su auto, o se impacientan por la lentitud del servicio en una tienda, el banco, o un restaurante.

En varias de sus cartas el apóstol Pablo escribió exhortaciones para que seamos pacientes. «El amor es sufrido…» (1 Corintios 13:4) En Gálatas 5:22-23 la paciencia es una de las nueve expresiones del fruto del Espíritu. En Efesios 4:1-2 el mismo Apóstol nos insta a vivir con paciencia, y en Colosenses 3:12 dice que debemos vestirnos de paciencia. Es claro por los escritos de Pablo que debemos cultivar la cualidad de la paciencia. Y también podemos inferir que la impaciencia, su antónimo, es un pecado que debemos hacer morir en nuestra vida.

Quien se impacienta con facilidad frecuentemente es una persona irritable. La mayoría de nosotros perdemos la paciencia en algunas ocasiones, pero la persona irritable es impaciente la mayoría del tiempo porque es alguien ante quien sentimos que debemos andar de puntillas. No es agradable estar con esa clase de personas, pero lamentablemente, los miembros de su familia y compañeros de trabajo no tienen otra opción.

¿Ha estado usted enojado con alguna persona o alguna circunstancia por mucho tiempo? Si es así, quizá usted sea una persona irritable. Si está enojado continuamente con otra persona (o personas), tal vez necesite aprender a tolerar sus acciones involuntarias. Proverbios 19:11 habla del tema de la ira, «La cordura del hombre detiene su furor, y su honra es pasar por alto la ofensa.» Y Pedro escribió que él amor cubre una multitud de pecados” (1 Pedro 4:8). Podemos decir que si el amor cubre una multitud de pecado, cuánto más cubrirá la multitud de acciones que nos irritan.

Ojalá seamos tan severos con nosotros mismos respecto a nuestros pecados sutiles como lo somos con los que condenamos en los demás. Que no seamos como el fariseo que se creía muy justo y que fue al templo a orar con las palabras en Lucas 18:11-13:

11 El fariseo, puesto en pie, oraba consigo mismo de esta manera: Dios, te doy gracias porque no soy como los otros hombres, ladrones, injustos, adúlteros, ni aun como este publicano;

12 ayuno dos veces a la semana, doy diezmos de todo lo que gano.

13 Mas el publicano, estando lejos, no quería ni aun alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: Dios, sé propicio a mí, pecador.

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Estudio del libro, Pecados Respetables, por Jerry Bridges.

Testificar Sin Temor (Juan 7:10-24)

TemorEn una encuesta religiosa acerca de testificar daban estos resultados:

9% estaban ocupados en otras cosas

28% no sentían tener las palabras adecuadas

0% no lo quiso realizar

12% dijo que sus testimonios no coincidían con el mensaje

51% dijo que sentían temor

***

Juan 7:10-24

10 Pero después que sus hermanos habían subido, entonces él también subió a la fiesta, no abiertamente, sino como en secreto.

11 Y le buscaban los judíos en la fiesta, y decían: ¿Dónde está aquél?

12 Y había gran murmullo acerca de él entre la multitud, pues unos decían: Es bueno; pero otros decían: No, sino que engaña al pueblo.

13 Pero ninguno hablaba abiertamente de él, por miedo a los judíos.

14 Mas a la mitad de la fiesta subió Jesús al templo, y enseñaba.

15 Y se maravillaban los judíos, diciendo: ¿Cómo sabe éste letras, sin haber estudiado?

16 Jesús les respondió y dijo: Mi doctrina no es mía, sino de aquel que me envió.

17 El que quiera hacer la voluntad de Dios, conocerá si la doctrina es de Dios, o si yo hablo por mi propia cuenta.

18 El que habla por su propia cuenta, su propia gloria busca; pero el que busca la gloria del que le envió, éste es verdadero, y no hay en él injusticia.

19 ¿No os dio Moisés la ley, y ninguno de vosotros cumple la ley? ¿Por qué procuráis matarme?

20 Respondió la multitud y dijo: Demonio tienes; ¿quién procura matarte?

21 Jesús respondió y les dijo: Una obra hice, y todos os maravilláis.

22 Por cierto, Moisés os dio la circuncisión (no porque sea de Moisés, sino de los padres ; y en el día de reposocircuncidáis al hombre.

23 Si recibe el hombre la circuncisión en el día de reposo, para que la ley de Moisés no sea quebrantada, ¿os enojáis conmigo porque en el día de reposo sané completamente a un hombre?

24 No juzguéis según las apariencias, sino juzgad con justo juicio.

***

***

I. La reacción de las multitudes a la persona de Jesús Vs. 10-13

A. Mucha anticipación (Vs. 10 -11)

Los hermanos de Jesús insistieron en que se revele al pueblo si realmente era el Mesías (V. 4). Quisieron que una vez para siempre subiera a Jerusalén para recibir lo que le esperaba. Pero Jesús ya sabía que no era su momento y rehusó buscar su propia gloria. Entonces, sube no en la caravana sino sólo.

Los líderes de entre los judíos le buscaban con anticipación. Parece que su larga ausencia (aproximadamente un año y medio) les aseguraba su presencia en esta fiesta. Procuraron matarlo mientras los peregrinos estaban divididos en cuanto a la naturaleza de la persona de Jesús.

¿Vos buscás a Jesús hoy?

B. Discusión encerrada (Vs. 12-13)

Las multitudes hablaron sin cesar acerca de Jesús y quien era. Algunos creían que provenía de Dios y le llamaron un hombre bueno. La otra parte dijo que era un hombre que “engañaba al pueblo” cosa que merecía la muerte por ser apedreado.

De todos modos, nadie sintió libertad en hablar acerca de Jesús por la mala actitud de los viciosos líderes religiosos.

La actitud de otros nos puede afectar en nuestro deseo de testificar de Jesús. El temor a los más poderosos que nosotros es un temor no basada en el poder de Dios.

II. La manifestación de Jesús (Vs. 14-18)  Jesus teaching at the Temple

A. Daba instrucción sobrenatural con autoridad (Vs. 14-15)

En el cuarto o quinto día Jesús aparece en el lugar más público en Jerusalén para dar enseñanzas. Enseñaba con tanta autoridad y convicción que hasta los mismos líderes religiosos se maravillaron de su habilidad y cuestionaron cómo pudo haber entendido la ley sin haber recibido instrucción formal.

Este pasaje no nos enseña que ir a la escuela no es necesario, sino que la Biblia y los propósitos de Dios se pueden entender sin títulos. 1 de Corintios 1:27-29 –

27 sino que lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios; y lo débil del mundo escogió Dios, para avergonzar a lo fuerte;

28 y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios, y lo que no es, para deshacer lo que es,

29 a fin de que nadie se jacte en su presencia.

B. Su enseñanza provenía del Padre celestial (V. 16)

Jesús les asegura de que su doctrina proviene de Dios y no de sí mismo.

Tenemos que presentar a Cristo en vez de nosotros mismos. De hecho dice que su enseñanza es de mejor calidad y de una fuente superior que lo de los judíos.

C. La prueba de su enseñanza es su conformidad con la voluntad de Dios (V. 17)

Por los que aman a Dios la obediencia de la voluntad de Dios le traerá un conocimiento profundo de Dios.

Porque Jesús es la voluntad de Dios es necesario creer que le hay y creer en Él.

«Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan» (Hebreos 11:6).

D. El enfoque de su mensaje es la gloria de Dios (V. 18)

No buscaba su propia honra sino la de su Padre celestial.  Es un embajador verdadero porque es fiel a su llamado y él que le envió.

De igual manera somos embajadores de Cristo, «Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios» (2 Corintios 5:20).

Jesús termina diciendo que no hay injusticia en sí mimo para justificar el deseo de los judíos procurar matarlo. Ahora va a mostrar que tiene la razón.

 III. La justificación de Jesús (Vs. 19-24)

A. Hay una diferencia en custodiar la ley y cumplir la ley. (Vs. 19-20)

El deseo de eliminar a Jesús rompe la ley que ellos pretendían proteger. Algunos no estaban al tanto de la decepción de los supuestos líderes religiosos entonces le acusan a Jesús de estar endemoniado.

Nuestra prédica es locura para muchos, «Porque la palabra de la cruz es locura a los que se pierden; pero a los que se salvan, esto es, a nosotros, es poder de Dios» (1 Corintios 1:18).

B. La ley de Dios no contradice la misericordia de Dios. (Vs. 21-23)

Jesús hacía referencia a la sanación del paralítico. Jesús dice que ellos mismos reconocen que el Sabbat o el sábado no es inviolable en cuestiones de saneamiento. Dios dio provisión hace milenio atrás para poder sanar a miembros de cuerpo con la práctica de circuncidar aún en el día de reposo. Jesús sanaba el hombre entero en el día de reposo y se enojaron con él.

No debemos esperar que los que rechazan nuestro mensaje tengan una razón lógica en hacerlo.

C. La justicia ante la ley no se base en las apariencias. (Vs. 24)

Jesús les manda a juzgar según juicio que se base en la justicia de Dios en vez de hacerlo según las apariencias engañadoras.

evangelismo-personal

Pecados Respetables: Falta de Dominio Propio

ruin

Como ciudad derribada y sin muro
Es el hombre cuyo espíritu no tiene rienda.

(Proverbios 25:28)

En los tiempos bíblicos, lo más importante para una población eran los muros. Si estos estaban fracturados, el ejército enemigo podía entrar y conquistarla. Recordemos el relato de la caída de Jericó en el que Dios provocó que los muros se derrumbaran y el ejército de Israel pudo avanzar con facilidad y tomar la cuidad (Josué 6).

En la misma manera que una ciudad sin muros es vulnerable ante un ejército invasor,  así lo es la persona que carece de dominio propio, pues queda expuesta a todo tipo de tentaciones. Lamentablemente, Salomón, que fue quien escribió esa verdad de Proverbios 25:28, comprobó con su vida en forma triste y dolorosa esas palabras. La Biblia registra que ese rey tuvo seiscientas esposas y trescientas concubinas de todas las naciones de las cuales el Señor había dicho al pueblo de Israel que no debían tomar mujeres (1 Reyes 11:1-3). Pero Salomón dio rienda suelta a sus pasiones e ignoró por completo la prohibición divina. Puesto que era el soberano más poderoso de su época, tenía acceso a todo lo que deseaba.

Pero, en vez de ejercer dominio propio, ignoró sus propias palabras de sabiduría que sus pasiones se desbordaran. Salomón pagó un alto precio por su falta de dominio propio. Sus mujeres apartaron su corazón de Dios. Fue por esa causa que el Señor dividió su reino en los días de su hijo Roboam.

Proverbios y las cartas del Nuevo Testamento tienen mucho que decir acerca del dominio propio. Pablo lo menciona como uno de las demostraciones del fruto de Espíritu (Gal. 5:22-23) y también lo incluye en la lista de los desenfrenos que serán característicos de los últimos días (2 Tim. 3:3). Por otro lado, en varias ocasiones en sus dos cartas, Pedro instó a los creyentes a ser sobrios, o auto controlados (1 Pe. 1:13; 4:7; 5:8; 2 Pe. 1:5).

A pesar de la enseñanza bíblica del dominio propio, sospecho que esta es una virtud que no recibe atención concienzuda de parte de la mayoría de los cristianos.  Hemos establecido límites en nuestra cultura cristiana con los cuales evitamos cometer ciertos pecados abiertos, pero dentro de esas fronteras podríamos decir que vivimos como se nos antoja. Pocas veces nos negamos a satisfacer nuestros deseos y emociones. La falta de dominio propio bien podría ser uno de nuestros pecados “respetables”. Y al tolerarlo nos hacemos más vulnerables a otros más.

¿Qué es el dominio propio? Es el control prudente o gobierno de nuestros deseos, apetitos, impulsos, emociones y pasiones. Es saber decir «no» cuando debemos hacerlo. Es la moderación de los deseos y actividades legítimas y un freno absoluto en las áreas que son a todas luces pecaminosas.

El dominio propio que aparece en la Biblia abarca todas las áreas de la vida y requiere una guerra incesante contra las pasiones de la carne que batallan contra nuestra alma (1 Pe. 2:11). Podríamos decir que el dominio propio no es dominarnos por nosotros mismos gracias a nuestra fuerza de voluntad, sino que es el control de uno mismo gracias al poder del Espíritu Santo que opera en nosotros.

Aunque debemos ejercer dominio propio en todas las áreas de la vida, en este estudio vamos a estudiar tres aspectos donde los cristianos fallan con demasiada frecuencia.

dominio propioEl primero es el de comer y beber de mas. A lo que me refiero es la tendencia constante de ceder ante nuestros deseos de ingerir ciertas comidas y bebidas. No estoy tratando de hacer sentir culpables a los que les encanta comer helados o beber gaseosos, o a quienes les encanta ir a su cafetería favorita a tomar café todos los días. A lo que me refiero es la falta de dominio propio, a la tendencia de controlar nuestros deseos de tal manera que estos nos controlen, en vez de ser nosotros quienes los controlemos.

iraUna segunda área de falta de dominio propio es el carácter del cristiano. A algunos se les conoce por ser enojones o de mecha corta. Los estallidos del temperamento están dirigidos, por lo general, a cualquiera que hace algo que nos desagrada. Miren las advertencias contra la persona de mecha corta en Proverbios 14:17 y 16:23. Santiago amonesta a los creyentes a ser tardos para airarnos (1:19).

finanzas personalesLa tercera área en la que muchos cristianos carecen de dominio propio es en el área de las finanzas personales. No sólo los que están endeudados fallan en el ejercicio del dominio propio en cuanto a lo que gastan. Mucha gente adinerada, incluyendo algunos creyentes, gastan en todo lo que su corazón desea. Son como el escritor de Eclesiastés 2:10.

Hay otras áreas en las que necesitamos aprender a autocontrolarnos, así que le animo a reflexionar en su propia vida. ¿Hay deseos, apetitos o emociones que, en cierta medida están fuera de su control?

Estudio del libro, Pecados Respetables, por Jerry Bridges.

Temor de la Soberanía de Dios II (Proverbios 16:1-9)

ver. prov 16.8

Proverbios 16:1-9
1 Del hombre son las disposiciones del corazón; Mas de Jehová es la respuesta de la lengua.
2 Todos los caminos del hombre son limpios en su propia opinión; Pero Jehová pesa los espíritus.
3 Encomienda a Jehová tus obras, Y tus pensamientos serán afirmados.
4 Todas las cosas ha hecho Jehová para sí mismo, Y aun al impío para el día malo.
5 Abominación es a Jehová todo altivo de corazón; Ciertamente no quedará impune.
6 Con misericordia y verdad se corrige el pecado, Y con el temor de Jehová los hombres se apartan del mal.
7 Cuando los caminos del hombre son agradables a Jehová, Aun a sus enemigos hace estar en paz con él.
8 Mejor es lo poco con justicia Que la muchedumbre de frutos sin derecho.
9 El corazón del hombre piensa su camino; Mas Jehová endereza sus pasos.

Predica de Pastor Jaime Greenwood, 16 de feb, 2014

Aún cuando nosotros sabemos que algo nos beneficiará, a menudo no lo implementamos en nuestra vida simple porque tenemos miedo de perdernos una oportunidad importante.

Mientras nos acercamos al pasaje hoy, nos encontramos expuestos a un temor que afecta a muchos cristianos. Es el temor de la soberanía de Dios. Tocamos los primeros tres versículos en la prédica del domingo pasado y dijimos que “El hombre propone pero Dios dispone” en el versículo uno o en otras palabras que la soberanía de Dios le gana a la voluntad del hombre. En Segundo lugar vimos la realidad de que Dios juzga a nuestras motivaciones en el versículo 2 Esto significa que Dios juzga al hombre basado en las motivaciones del corazón. Simplemente, Dios conoce el corazón del hombre.

Quiero seguir hoy con los próximos versículos para ayudarnos evaluar nuestro entendimiento de quién es nuestro Dios y como este entendimiento juega un papel importante en como respondemos a la guía de Dios en nuestras vidas.

Es esencial que pongamos al lado nuestras premoniciones y temores de la soberanía de Dios antes que podamos enfocarnos en la Gran Comisión de Dios.

I. Dios muestra su soberanía sobre cada aspecto de nuestra vida v. 4

A. El designio de Dios es que cada hombre le trae gloria en cada circunstancia (Romanos 11:36).

B. Muchos cristianos fracasan en darse cuenta de que Dios obra según el designio de su voluntad (Ephesians 1:11). 

Dios utilice a los impíos para demostrar que el pecar y el sufrir están ligados.  

II. Dios se opone a nuestra arrogante independencia del Señor. v. 5   

A. Dios odia a nuestro orgullo. Como una razón principal de nuestro fracaso en depender de Dios y su voluntad, el orgullo nos mantiene lejos de una entrega total.

B. Dios juzgará a los arrogantes.  Todas las artimañas del hombre no le quitarán el juico de Dios.

III. Dios desea quitar nuestra culpabilidad. v. 6  

A. La reconciliación proviene como resultado de nuestra  fe en el Señor. Ambos el amor real [chesed] y la fidelidad de un Dios Santo están en vista aquí. La Palabra de Dios es la verdad que no solamente nos guía a Dios, sino también nos sostiene en nuestro diario vivir con el Señor.

B. Una victoria continua sobre el pecado viene como resultado de apartarnos del mal.  Esto es posible solo cuando nosotros estamos mandados a arrodillarnos. Debés de entender que una postura correcta involucrada en el temor de Dios. Los que se describen en las Escrituras como temerosos de Dios siempre se encuentran postrados delante de un Dios Santo. Cuando nos descubrimos por quienes realmente somos captamos la grandeza de nuestro Dios y le adoramos según este entendimiento. Nunca jamás odiará a tu pecado hasta que aprendés a reverenciar al Salvador.

IV. La soberanía de Dios obrando en nuestras vidas puede producir paz con nuestros enemigos v. 7

Literalmente quiere decir que es efectiva nuestra diplomacia. Esta generalización no pone trabas a la persecución del creyente (2 Timoteo 3:12). Porque no es cambie al carácter de nuestros enemigos sino tiene una influencia para bien sobre los con los cuales tenemos contacto en el día y puede reducir la deshonestidad en la comunidad.

poco con justiciaV. Un poco es mucho, cuando Dios esté allí. v. 8

Vivir piadosamente es mejor que gran ganancia (Pr. 15:16) Desde que todos nosotros apareceremos y daremos cuenta delante de nuestro Dios soberano debemos darnos cuenta de que estaremos juzgados basado, no en las posesiones que logramos tener, sino en lo que hicimos para Cristo. Ganancia deshonesta trae juicio mientras tener un poco logrado honestamente es mejor.

VI. El Dios soberano determina nuestros pasos. v. 9

Esto es a la vez ambos positivo y negativo en su aplicación. Cuando elegimos nuestro propio camino nuestro Dios soberano prevalece contra nuestros planes para guiarnos por la senda que él tiene para nosotros. Cuando andemos con el Señor, aún cuando el destino no es cierto, el Señor nos guía en el camino y nuestros planes se cumplen (Gen. 24:27).

soberania de DiosConclusión: Sentirte temor en cuanto a la soberanía de Dios y su guía en nuestra vida es un temor sin base alguno. Cuando reconocemos a Dios por quien verdaderamente es, y le permitimos tener control absoluto de nuestro ser es cuando recién tenemos la oportunidad de cumplir con su propósito en nuestra vida. Dios no te mantendrá lejos de las cosas que son para tu bien y es cierto que no te va a arruinar la vida. Él desea bendecirte ricamente mientras le servís con todo tu ser. No hay nada para temer de reverenciar a un Dios Santo.